La barrera fueron los octavos de final. El techo, de momento. Pero también el reflejo de que el bádminton paralímpico español ya compite sin complejos entre los mejores. En el Mundial disputado en Bahréin, la selección nacional ha firmado una actuación sólida, valiente y cargada de futuro, colocando a cuatro de sus representantes entre los 16 mejores del mundo en sus respectivas categorías.
Paco Motero volvió a liderar la avanzadilla española. El vigente subcampeón de Europa en WH1 (silla de ruedas) superó con solvencia la fase de grupos, sumando dos victorias que reafirmaron su consistencia internacional. En octavos le aguardaba un coloso: el chino Qu Zi Mo, doble campeón paralímpico. El marcador (21-8 y 21-10) reflejó la jerarquía del asiático, pero no la resistencia del andaluz, que peleó cada intercambio con orgullo competitivo, consciente de que estos escenarios forjan el siguiente salto.
El onubense, además, multiplicó su presencia. En dobles masculino, junto al alemán Rick Cornell Hellmann, y en dobles mixto WH1-WH2 con Maya Alcaide, volvió a alcanzar los octavos. Especialmente dolorosa fue la eliminación en mixto. Tras un contundente 21-8 inicial ante el checo Kamil Snajdar y la alemana Annika Schroeder, la pareja española cedió en los dos siguientes sets (19-21 y 14-21), dejando escapar una oportunidad que parecía encarrilada. Aun así, las sensaciones invitan al optimismo.
Dos jóvenes de gran proyección
Maya Alcaide, con solo 16 años, vivió un debut mundialista que no olvidará. En WH2 ganó un partido en individuales y se plantó en octavos, donde le esperaba la peruana Pilar Jáuregui, campeona del mundo. La experiencia y el ritmo de la sudamericana marcaron diferencias, pero la joven cordobesa sumó experiencia ante la élite y la certeza de que su progresión no tiene límites.
Otra de las alegrías llegó de la mano de Iván Segura. El granadino se coló entre los 16 mejores en SH6 (jugadores de baja estatura) tras firmar una actuación de carácter. Superó al canadiense Emilien Langelier con autoridad y se desquitó ante el francés Maxime Greboval, rival que le había derrotado en sus tres enfrentamientos previos. En octavos, el indio Krishna Nagar, segundo cabeza de serie, frenó su camino (14-21, 8-21).
En SL3, Simón Cruz volvió a demostrar que su nombre forma parte de la historia del bádminton español. Con siete medallas europeas y una plata mundial en su palmarés, el jienense disputaba su octavo campeonato del mundo. Su recorrido terminó en octavos ante el número uno del ranking y campeón paralímpico en París 2024, Kumar Nitesh (21-9 y 21-14). La eliminación no empaña la competitividad del andaluz, un referente.
También en SL3, el joven Álex Santamaría compitió con valentía ante el japonés Daisuke Fujihara, medallista paralímpico y mundial. Tras una brillante victoria previa, el riojano no pudo superar la fase de grupos, aunque volvió a mostrar argumentos para consolidarse en el circuito internacional.
En SU5, categoría para deportistas con discapacidad en extremidades superiores, Manuel García Rosendo y Pablo Serrano no lograron acceder a las eliminatorias. Rosendo cayó ante el indio Ruthick Ragupathi, número seis del mundo, y el canadiense Rishav Sharma. Serrano sumó un triunfo ante el congoleño Prince Mamvumvu-Kidila, pero no pudo con el inglés Robert Donald. Ambos, en el doble masculino, tampoco lograron avanzar más allá de la fase de grupos.
