En septiembre de 2024, tras los Juegos Paralímpicos de París, dejé mi trabajo como periodista en dxtadaptado.com/, el medio al que había entregado siete años de mi vida profesional. Lo hice por motivos que muchos en el mundo de la comunicación entenderán demasiado bien: falta de ayudas, condiciones laborales precarias, y una carga emocional que, aunque nunca apagó mi pasión, terminó por hacer insostenible mi día a día.
Me fui con una mezcla de tristeza, por alejarme de un mundo que me había dado tanto; y orgullo, por la labor realizada, por los cientos de historias contadas, por los vínculos creados con deportistas, entrenadores, técnicos, familias… Por haber contribuido con humildad y con firmeza a dar visibilidad al deporte paralímpico, ese que tantas veces queda relegado, pero que encierra un universo de esfuerzo, constancia, trabajo y espectáculo.
Durante este año fuera, creí que el silencio y la distancia me ayudarían a cerrar etapa. Pero no fue así. La nostalgia fue ganando terreno. Echaba de menos el contacto con los deportistas, la emoción de las competiciones, el reto de contar cada historia con la dignidad que merece. Echaba de menos, en definitiva, a la familia paralímpica, ser parte de algo que siento como mi lugar.
Ilusión, energías renovadas y las mismas ganas
Por eso, hoy puedo decir con alegría, que vuelvo. Que retomo el camino desde donde lo dejé, pero con energías renovadas y con las mismas ganas de siempre. Lo hago de la mano de Francisco Zuasti, nuevo director de Dxtadaptado -también lo es de Tododisca-, quien ha confiado en mí y me ha abierto esta puerta con generosidad y entusiasmo.
Comienza una segunda etapa que afronto con ilusión, responsabilidad y el firme compromiso de seguir sumando para que el deporte paralímpico tenga la visibilidad que merece. Vuelvo para escuchar, para contar, para estar, como siempre, al lado de quienes hacen del deporte un ejemplo de vida.
Deportistas, entrenadores, técnicos… de nuevo vais a tener que aguantar mis mensajes y llamadas para saber cómo os ha ido en las competiciones, vuestros resultados, vuestras sensaciones. Porque si algo no ha cambiado, es mi empeño por escribir vuestras historias lo mejor posible. Así que… arrancamos.
