El reciente éxito internacional de Juan Manuel Montilla ‘El Langui’ ha situado a la boccia en el foco mediático como nunca. En octubre, el cantante y actor madrileño logró un oro por equipos y un bronce individual en el Challenger de Olbia (Italia), su primera competición fuera de España. Su repercusión pública y su carácter inspirador han ayudado a que este deporte paralímpico empiece a ganar presencia en la sociedad.
¿Qué es y cómo se juega?
La boccia, cuyos orígenes se remontan a la Grecia Clásica, combina precisión, estrategia y habilidad. Se juega de manera individual, por parejas o equipos, en una pista rectangular. El objetivo es lanzar las bolas propias lo más cerca posible de la bola blanca, la diana de referencia, mientras se intenta alejar las del rival.
Cada jugador dispone de seis bolas por manga y se adjudica el punto aquel que logre situar la más cercana al objetivo; además, suma puntos adicionales por cada una de sus bolas que supere a la mejor del oponente. Las competiciones individuales y por parejas constan de cuatro mangas, y las de equipos, de seis.
Personas con parálisis cerebral y discapacidad física
Este deporte está dirigido a personas en silla de ruedas con parálisis cerebral, lesión cerebral o discapacidad física severa, y se organiza en cuatro clases según el tipo y grado de afectación:
Los jugadores BC1 tienen limitaciones severas de actividad que afectan a sus piernas, brazos y tronco, y generalmente dependen de una silla de ruedas eléctrica. Pueden competir con ayuda de un asistente.
Los de la clase BC2 tienen una mejor función del tronco y del brazo que los de la BC1. Son capaces de lanzar la bola sin ayuda.
Los deportistas de la clase BC3 tienen limitaciones significativas en las funciones de brazos y piernas, y un control del tronco deficiente o nulo. No son capaces de agarrar o lanzar la bola con soltura, así que se les permite utilizar una rampa o canaleta que no deben exceder los 2,5 metros por 1 metros, y con la ayuda de un asistente.
La clase BC4 engloba a jugadores con discapacidades no cerebrales, pero tienen una discapacidad física grave, que también afectan a su coordinación. Pueden lanzar la bola sin ayuda.

La historia: desde 1984 en Juegos Paralímpicos
La boccia se desarrolla habitualmente sobre superficies lisas, como gimnasios, en pistas de 12,5 metros por 6 metros. Forma parte del programa paralímpico desde los Juegos de Nueva York 1984 y, desde París 2024, los eventos individuales ya no son mixtos, sino separados en categorías masculina y femenina.
España continúa consolidando su presencia internacional en una disciplina con gran nivel competitivo. La pareja BC4 formada por Sara Aller y Vasile Agache logró en 2025 un bronce en el Campeonato de Europa.
También destacan deportistas como Laura Utrero, Ainhoa Meñaka o Desirée Segarra, una de las más experimentadas del país con medallas internacionales. Este año han debutado figuras prometedoras como Alejandro Díaz, bronce en el World Challenger de Canberra, y el propio El Langui, cuyo brillante estreno en Olbia ha servido para acercar este deporte al gran público.
