Audrey Pascual sigue ampliando fronteras. La esquiadora madrileña, una de las grandes referencias del esquí alpino paralímpico español, firmó una sobresaliente cuarta posición en la Copa del Mundo de Santa Caterina (Italia) en el primer descenso de su carrera, una de las pruebas más exigentes y espectaculares.
Nunca había competido en un descenso, la disciplina de velocidad por excelencia, donde los esquiadores afrontan pistas largas y empinadas. Es la que necesita más experiencia, además es una prueba que por sus características de distancia es casi imposible de entrenar en ninguna estación. Sin embargo, nada parece intimidar a esta deportista de 21 años, que debutó en la especialidad con una actuación de mérito en la categoría LW12-1 (monoesquí, competición sentada).
Deslizándose sobre su monoesquí a casi 85 kilómetros por hora, Audrey demostró una vez más su versatilidad y su capacidad para rendir al máximo nivel en cualquier modalidad. Quería comprobar hasta dónde podía llegar y la respuesta ha sido contundente. Detuvo el crono en 1:22.02, a menos de dos segundos del podio, que cerró la china Sitong Liu con el bronce. El oro fue para la alemana Anna-Lena Forster, mientras que la plata se la llevó la también china Wenjing Zhang.
Mejora su tiempo en cinco segundos
Las sensaciones fueron muy positivas para la esquiadora española, que rebajó en cinco segundos su tiempo respecto al entrenamiento del día anterior, una mejora significativa que confirma su progresión en esta disciplina. Con algo más de rodaje, todo apunta a que también podrá pelear por las medallas en el descenso. Este miércoles tendrá una nueva oportunidad en la estación italiana.
“El descenso es una prueba que hay que construirla poco a poco, por eso la media de edad de los corredores suele ser mayor. Los trazados son los mismos, hay que aprenderse los trucos que tiene, las características de la nieve, las curvas están en los mismos puntos. Audrey tiene que ir ganando confianza, esto ha sido un entreno, un aprendizaje, hay que tener cautela para continuar evolucionando”, ha comentado su entrenador, Jaime Hernández.
Un inicio de temporada inmejorable
El cuarto puesto en Santa Caterina confirma el excelente inicio de temporada de Audrey. La semana pasada, en la primera competición del circuito, conquistó tres medallas de oro en la Copa del Mundo de Steinech am Brenner (Austria), imponiéndose en la combinada y en el supergigante, modalidad en la que defiende el Globo de Cristal logrado el curso pasado.
Con confianza, ambición e ilusión, la madrileña afronta la que será la temporada más importante de su todavía corta carrera deportiva, con la mirada puesta en los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, donde parte como clara candidata a luchar por las medallas.
Presencia española en la Copa FIS de Ischgl
Además, varios deportistas españoles compitieron en el gigante slalom de la Copa FIS de Ischgl (Austria), una cita clave para acumular experiencia y puntos con vistas a dar el salto a la Copa del Mundo.
Entre los resultados más destacados estuvo el de Alejandra Requesens, que junto a su guía Vicky Ibáñez, en la categoría de discapacidad visual femenina, logró un cuarto y un quinto puesto en las dos pruebas disputadas. En la categoría masculina, Iker Blasco finalizó quinto y sexto.
En la clase standing (discapacidad física), la leonesa María Martín-Granizo, que todo apunta a que acompañará a Audrey en los Juegos Paralímpicos, fue quinta y séptima. También en standing, la balear Úrsula Pueyo concluyó novena y séptima, mientras que Joaquín Segu firmó su mejor resultado con una 15ª posición.
En monoesquí, la joven Iraide Rodríguez terminó décima y octava, y Javier Marcos, otro de los esquiadores con opciones de acudir a Milán-Cortina 2026, fue decimotercero.
