La nieve de Steinach am Brenner (Austria) amaneció perfecta para que Audrey Pascual volviera a demostrar que su nombre ya no es una promesa sino una certeza del esquí alpino paralímpico español. La madrileña, de 21 años, conquistó el oro en la Copa del Mundo en la clase LW12-2, en modalidad sentada, con una actuación que marca un antes y un después: por primera vez superó a la alemana Anna-Lena Forster en una carrera completa.
Audrey inició la combinada con la determinación de quien ya mira de frente a los Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina 2026. En el supergigante, una prueba en la que ya se proclamó campeona del Globo de Cristal la pasada temporada, voló por la pista para detener el crono en 1:09.86, el mejor tiempo del día.
La segunda manga en slalom exigía técnica y precisión. Y Audrey volvió a responder. Se deslizó entre puertas con agilidad, cruzando la meta en 44.59 segundos. Sumó así un total de 1:54.45, un registro inalcanzable incluso para Forster, su gran rival, que terminó en 1:56.10. El bronce fue para la china Sitong Liu, con 1:57.67.
Rompe su techo ante una de sus grandes rivales
Pero más allá del oro, el valor simbólico de la victoria es enorme. La española llevaba tiempo rozando ese triunfo ante Forster, dominadora de la categoría. En el Mundial de Maribor, donde Audrey fue subcampeona, ya había logrado ganarle una manga. Faltaba el golpe definitivo. Y llegó en Austria, con autoridad y con un mensaje claro de que la alemana ya no es inalcanzable.
La madrileña rompe así una barrera mental y deportiva que refuerza sus aspiraciones paralímpicas. Con esta victoria, confirma que puede ganar en cualquier disciplina y que su ascenso es imparable. Desde su debut internacional acumula una veintena de podios, con dos platas mundiales, seis oros en Copa del Mundo y 11 medallas en Copa de Europa.
Resultados de los españoles en Copa FIS
Durante estos días, también ha comenzado la temporada para el resto de los esquiadores españoles en la Copa FIS (Federación Internacional de Esquí), que buscan afianzar sensaciones y sumar valiosos puntos camino a poder competir en la Copa del Mundo. Durante los últimos días, Austria se ha convertido en el epicentro competitivo, con citas en Steinach, Kaunertal y Resterhoehe, donde el equipo español ha firmado una cosecha de resultados que invita al optimismo.
En Steinach, la protagonista fue Audrey con una plata en supergigante. A pocos kilómetros, en Kaunertal, en gigante slalom la leonesa María Martín-Granizo firmó una actuación sólida que la llevó al oro. A su estela, la veterana Úrsula Pueyo se adjudicó la plata en categoría standing.
En la prueba para deportistas con discapacidad visual, Iker Blasco se colgó el oro y Alejandra Requesens la plata. La jornada de slalom tampoco se quedó atrás. Blasco añadió a su botín una plata y un bronce; Pueyo volvió a exhibir consistencia con dos bronces más, mientras Joaquim Segu sumó otro tercer puesto.
En la categoría de monoesquí, Javier Marcos, uno de los nombres más firmes en la carrera para estar en los próximos Juegos, rozó el podio con un cuarto puesto. Muy cerca terminó la joven promesa Iraide Rodríguez, quinta.
