El descenso es una de las disciplinas más exigentes del esquí alpino, caracterizada por sus largas y empinadas pendientes. Requiere experiencia y una gran capacidad para adaptarse a la velocidad. En este escenario tan desafiante, pocos podrían haber anticipado el increíble rendimiento de Audrey Pascual, quien nunca había competido en esta modalidad. A pesar de ello, la española ha sorprendido al ganar una plata en la Copa del Mundo de Santa Caterina (Italia).
La madrileña, de 21 años, se convirtió en la protagonista de la jornada al lograr un tiempo de 1:18.01, que la colocó a solo cuatro centésimas del oro, que fue a parar a la alemana Anna-Lena Forster. Se lanzó con determinación y logró mejorar en cuatro segundos su tiempo del día anterior, cuando se había quedado a las puertas del podio en un meritorio cuarto puesto.
La referente del esquí paralímpico español voló por la pista a más de 82 kilómetros por hora, con su monoesquí, en la categoría LW12-2, mostrando una capacidad de adaptación fuera de lo común. Nunca había probado el descenso, pero sabía que podía hacerlo bien.
Un arranque de temporada espectacular
Este resultado no es un hecho aislado. Audrey ya había comenzado la temporada con una espectacular actuación, ganando tres medallas de oro la semana pasada en la Copa del Mundo de Steinach am Brenner (Austria) en supergigante y combinada. En esa competición, rompió una barrera personal al vencer por primera vez a la alemana en una carrera completa, demostrando que es una de las esquiadoras más fuertes y consistentes del circuito.
La medalla de plata en descenso es otro paso más en la meteórica carrera de Audrey, que sigue consolidándose en la élite internacional. Con este resultado, ratifica su estatus como una de las favoritas para las medallas en los próximos Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina 2026.
Su próximo desafío será la última Copa del Mundo del año, que se celebrará en St. Moritz (Suiza), donde intentará seguir demostrando su nivel y pelear por más podios.
