El fútbol para ciegos, oficialmente llamado Fútbol 5, es una modalidad adaptada para personas con discapacidad visual total. Combina técnica, orientación auditiva y trabajo en equipo, utilizando un balón sonoro y normas específicas para garantizar la seguridad y la igualdad entre jugadores.
Quiénes practican el fútbol para ciegos
Lo practican deportistas ciegos totales (categoría B1). Todos los jugadores de campo tienen el mismo grado de discapacidad visual y para evitar que puedan verse beneficiados los jugadores que tengan algún mínimo resto visual, todos deben llevar parches y un antifaz opaco que les cubra por completo los ojos.
Cada equipo se compone de cuatro jugadores de campo, todos ellos ciegos y cubiertos con un antifaz, más un portero sin discapacidad. También cuentan con un guía detrás de la portería rival y un entrenador en la zona del medio campo. Los guías y el portero cumplen un papel esencial dando indicaciones verbales para orientar a los jugadores. Las zonas de guía son:
Defensa: instrucciones del portero
Medio campo: instrucciones del entrenador
Ataque: instrucciones del guía ofensivo
Reglas básicas del fútbol para ciegos
El área de juego está rodeada completamente por un muro o valla, de forma que no se producen fueras de banda. El tamaño del campo es de 40 metros de largo y 20 metros de ancho.
Las vallas laterales son rígidas de un metro de altura para evitar que el balón salga del campo y facilitar el juego continuo.
El área de portería está marcada para proteger al portero, que no puede salir de una zona delimitada, y si toca el balón fuera de ella, el equipo será sancionado con un penalti.
Los partidos constan de dos tiempos de 20 minutos de duración, más diez minutos de descanso entre ambos.
Órdenes verbales: la palabra “Voy” es obligatoria cuando un jugador se aproxima a disputar el balón, para evitar choques.
Faltas acumuladas: como en el fútbol sala, a partir de la sexta falta se ejecutan tiros libres sin barrera.
El balón sonoro en fútbol paralímpico
El elemento central del juego es el balón sonoro, que contiene pequeños cascabeles en su interior para permitir a los jugadores percibir su ubicación por el sonido.
Los espectadores deben permanecer en silencio durante todo el partido, para permitir que ambos equipos puedan escuchar el balón sonoro. Sólo se permite gritar y aplaudir cuando se marca un gol.
Historia del fútbol para ciegos
Aunque existían variantes informales desde mediados del siglo XX, el fútbol para ciegos comenzó a organizarse oficialmente en las décadas de 1980 y 1990, gracias a torneos latinoamericanos y europeos que impulsaron su reglamentación internacional.
La IBSA (International Blind Sports Federation) regula el deporte a nivel global desde 1996. El fútbol para ciegos hizo su debut en los Juegos Paralímpicos de Atenas 2004. Desde entonces se ha mantenido como una de las disciplinas más populares del programa paralímpico.
La selección de Brasil es el gran dominador del fútbol para ciegos a nivel mundial y paralímpico. Brasil ganó todas las medallas de oro paralímpicas desde su debut en 2004, manteniendo un dominio absoluto gracias a su técnica, su estructura deportiva y una tradición muy consolidada, aunque en 2024 en París el campeón fue Francia.
