Higinio Rivero es un hombre de retos. Un tipo que no se conforma, que lucha por alcanzar metas que parecían imposibles, y que ahora está en la cúspide de un sueño. El bilbaíno está decidido a hacer historia en los próximos Juegos Paralímpicos de Invierno en Milán-Cortina 2026, y no solo en una modalidad, sino en dos: esquí de fondo y biatlón.
En un escenario donde la bruma se levanta lentamente y el frío penetra con fuerza, Higinio se desliza entre la nieve sentado en una especie de taburete metálico adaptado, impulsándose con sus bastones. Lo que podría parecer una broma se está convirtiendo en una realidad palpable, pues su debut en los deportes de invierno ha sido notable e inédito.

Primer español en biatlón paralímpico
En el biatlón aspira a ser el primer español en competir en los Juegos Paralímpicos, algo que enorgullece profundamente a este deportista vasco, que a base de esfuerzo ha logrado avanzar sin freno. En 2022 probó el esquí de fondo por primera vez, cuando participó en un campus organizado por el Centro de Deportes de Invierno del Valle de Arán, junto al triatleta y ahora taekwondista Álex Sánchez Palomero.
En ese momento, no solo buscaba un complemento para sus entrenamientos de piragüismo, sino también regresar a la montaña, un lugar que había sido su refugio hasta que un accidente en 2013 lo cambió todo. La caída mientras escalaba en Ramales de la Victoria (Cantabria) le fracturó la L1, causándole una lesión medular incompleta que transformó su vida.
Desde entonces, Higinio ha mantenido una actitud resiliente, guiada por la determinación de superar obstáculos. Tras obtener una medalla de bronce en piragüismo en el Campeonato de Europa del año pasado, el bilbaíno decidió aparcar temporalmente la canoa para concentrarse en el esquí de fondo y el biatlón.

Del piragüismo a la nieve
Después de una exitosa trayectoria en piragüismo que le llevó a participar en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 y París 2024, el Comité Paralímpico Español lo excluyó del Plan Adop porque no cumplió los exigentes requisitos en cuanto a resultados, lo que le dejó sin becas ni apoyo financiero. Sin embargo, su enfoque no flaqueó. Siempre meticuloso y constante, hizo una inversión personal para financiar su propio entrenamiento en los deportes de invierno.
Un sacrificio que, con el tiempo, ha dado frutos. En 2022, debutó en el esquí de fondo con un oro y un bronce en la Copa Continental de Alemania, y después comenzó a competir en la Copa del Mundo, logrando en biatlón un séptimo y noveno puesto en Suecia en 2025, sus mejores resultados hasta la fecha.
“Me motivan los retos, ponerme sueños e ir a por ellos. Sabía que era un desafío exigente, pero con trabajo y esfuerzo, también factible. Ahora el objetivo lo veo más cerca y es una gran satisfacción. Abrir camino en biatlón y darlo a conocer es una motivación. Es un deporte en el que nunca un español ha competido en unos Juegos Paralímpicos y ser el primero es un orgullo”, comenta.
Velocidad y precisión con la carabina
En la categoría LW10.5 de «sit-ski», Higinio describe sus disciplinas con precisión. En esquí de fondo, se desplaza por un circuito utilizando sus bastones para impulsarse, subiendo y bajando rampas en pruebas que van desde los 10 hasta los 20 kilómetros, además de una modalidad de sprint.
En biatlón, las pruebas incluyen velocidad, media distancia y persecución. La particularidad del biatlón es que, tras esprintar por la nieve, los competidores deben calmar su pulso antes de disparar cinco veces a un blanco a 10 metros con una carabina de aire comprimido. «Vas con las pulsaciones a tope esquiando y tienes que calmarte para que el pulso no te tiemble cuando paras en boxes para tirar», explica.

Empieza una temporada ilusionante
El proceso de preparación no ha sido fácil. En pretemporada, debido a la falta de nieve, Higinio ha tenido que recurrir al rollerski, un esquí con ruedas para asfalto, para poder entrenar. Participó en el Loop One Festival en Múnich, donde ganó un bronce en la prueba de relevo mixto. Además, para el tiro, entrena en la estación de Candanchú, en los Pirineos, y a finales del año pasado estuvo concentrado en Val Martello (Italia), con el equipo de la Federación de Deportes de Invierno de Aragón.
Asegura estar a un 70% de acierto, pero su objetivo es mejorar hasta llegar al 95% o 100%, lo que le permitiría estar en la parte alta de las clasificaciones. «Tengo muchas ganas de probarme en competición para ver el salto que he dado. Me veo peleando con los mejores para estar en el Top 10», dice. En enero disputará varias Copas del Mundo en Notschrei (Alemania), Finsterau (Alemania) y Jakuszyce (Polonia).
Mantiene la vista en su objetivo final: los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina, que se celebrarán del 6 al 15 de marzo. Si logra cumplir su sueño, se unirá a una selecta lista de deportistas españoles que han competido en ambas citas paralímpicas de verano e invierno, como Miguel Ángel Pérez Tello, Magda Amo y Juan Carlos Molina, quienes dejaron huella en deportes como el esquí, el ciclismo y el atletismo.
