Iker Sastre y Daniel Rodríguez han rubricado una actuación memorable en el Europeo de tenis de mesa paralímpico en Helsingborg (Suecia) para proclamarse subcampeones en dobles clase MD4, categoría reservada a deportistas en silla de ruedas. Una medalla de plata que supone su primer podio continental como pareja en su primera temporada juntos y que amplía el botín de la delegación española, ya dueña de cuatro preseas en individuales.
La dupla formada por el bilbaíno y el granadino ha tardado poco en engranar. Desde el primer punto del torneo demostraron que su compenetración crece a velocidad de vértigo. Un juego veloz, ambicioso, de golpes precisos y una fluidez propia de parejas más consolidadas. Los resultados del año, con podios en Eslovenia (plata en el World Élite y bronce en el Challenger) y en Polonia (plata en un Challenger), ya anunciaban que podían aspirar a algo grande en Suecia.
Un nuevo ciclo que empieza con fuerza
Para Sastre, la cita marcaba un punto de inflexión tras muchos años compartiendo mesa con Miguel Ángel Toledo, con quien acumuló medallas internacionales de máximo nivel: plata mundial en Granada 2022, plata continental en Sheffield 2023, dos bronces europeos y un meritorio puesto de cuartofinalista en los Juegos Paralímpicos de París. Ahora, al lado de Rodríguez -el español de clase 2 mejor situado en el ranking mundial, sexto-, la química ha irrumpido con fuerza.
Y eso que el bilbaíno llegaba mermado físicamente, aún sin recuperarse del todo de la fractura de dos costillas sufrida en septiembre durante un entrenamiento. La dificultad no impidió que arrancaran el Europeo con autoridad. En su debut, tuvieron que remar contracorriente tras ceder el primer set ante los italianos Federico Crosara y Federico Falco, pero reaccionaron con determinación para imponerse por 3-1 (9-11, 11-7, 11-7, 11-6).
La semifinal fue un ejercicio de contundencia. Frente a los polacos Rafal Czuper y Tomasz Jakimczuk, desplegaron su versión más brillante, puntos rápidos, dejadas, ángulos imposibles y una superioridad clara para cerrar un 3-0 (11-8, 11-2, 11-8).

Una final ante los campeones paralímpicos
El último escalón les enfrentó a los eslovacos Peter Lovas y Jan Riapos, campeones paralímpicos en París 2024. El balance del año entre ambas parejas estaba igualado: tres duelos, uno ganado por los españoles y dos resueltos del lado eslovaco, siempre con marcadores ajustados.
El guion en Helsingborg no se desvió de esa tendencia. Lovas y Riapos arrancaron dominando y se llevaron el primer set por 6-11. Sastre y Rodríguez reaccionaron con un sobresaliente segundo parcial, ganado por 11-5, que reequilibró la final. El tercer set fue un pulso, los españoles levantaron un 3-8 en contra, dispusieron de bola de set, pero cayeron por 10-12. El cuarto, igualmente parejo, se escapó con idéntico marcador (10-12) para un definitivo 1-3 que dejó una plata meritoria.
El resto de la participación española
En clase MD18, Ander Cepas y Juan Bautista Pérez rozaron las medallas. Superaron en octavos a los israelíes Aviv Gordon y Yehonatan Levi por 3-0, pero en cuartos cedieron por 0-3 ante los ucranianos Lev Kats e Ivan Mai, con Pérez lastrado por una rotura muscular en la pierna izquierda.
En esta misma categoría, José Manuel Ruiz y Alejandro Díaz también se quedaron a un paso del podio. Ganaron con autoridad a los belgas Nand Remy Vynckier y Hamza Taleb por 3-0 en octavos, pero cayeron 1-3 frente a los polacos Patryk Chojnowski y Piotr Grudzien en cuartos.
En la competición femenina, W20, la dupla formada por Olaia Martínez y María Migueles cayó por 0-3 ante las polacas Natalia Partyka y Karolina Pek en cuartos de final. Y en W10, Cris Rubio y Martina Sande no lograron superar la fase de grupos.
