Treinta años después, el tenis de mesa paralímpico femenino español volvió a subirse a un podio continental. Lo logró Olaia Martínez, una joven donostiarra de 17 años que ha puesto fin a una sequía que se remontaba a 1995, cuando en Hillerod (Dinamarca) la onubense María Cinta Campiña conquistó el último bronce español en un Europeo.
Tres décadas de esfuerzo, generaciones que crecieron sin recompensa y un deporte que esperaba una nueva figura que ya tiene nombre. La cita, celebrada en Helsingborg (Suecia), encumbró a la palista vasca, que compite en Clase 8 y que convive con una parálisis cerebral con hemiparesia lateral izquierda.
Lejos de frenar su progresión, su condición ha moldeado una deportista resiliente, rápida y precisa, capaz de generar ángulos imposibles con sus golpeos. Para ella, la mesa es un refugio. Antes probó la natación, pero la piscina no la atrapó. Su madre la llevó entonces al tenis de mesa, donde encontró su lugar de felicidad golpeando la pequeña bola blanca.
Una evolución fulgurante
Su irrupción no ha sido repentina. Hace solo dos años debutó en un Europeo, en Sheffield, con apenas 15 años y dos derrotas que se transformaron en aprendizaje. Desde entonces, su evolución ha sido fulgurante: una decena de medallas internacionales y una madurez competitiva impropia de su edad la llevaron a Suecia con ambición.
Su arranque no fue sencillo. En el debut cayó 0-3 ante la alemana Juliane Wolf (10-12, 7-11, 5-11), resultado que la obligaba a vencer a la húngara Zsofia Arloy para alcanzar la segunda plaza del grupo. Lo logró sufriendo, en un vibrante 3-2 (11-9, 4-11, 11-7, 10-12, 12-10) que la clasificaba para los cuartos de final.
Allí esperaba la danesa Freja Juhl Larsen, una perla nórdica de 16 años a la que Olaia ya había derrotado en su único precedente, en 2023. La española impuso su solidez, su velocidad y su capacidad para abrir ángulos: 3-0 (12-10, 11-7, 11-9). Con ese triunfo, la joven de San Sebastián hacía historia al asegurar la medalla de bronce.
En semifinales le tocó la británica Grace Williams, subcampeona europea en 2023 y oro mundial en dobles. Este año ya se habían enfrentado en Lasko (Eslovenia) y en Costa Brava, en ambas ocasiones con victoria para Olaia. Pero esta vez, Williams se mostró más precisa y se llevó el partido por 0-3, impidiendo el acceso a la final. El bronce de Olaia fue, además, la segunda medalla española del día, pues minutos antes el sevillano Gonzalo Rodríguez había logrado también un bronce en Clase 7.
La actuación española en categoría femenina se completó con buenas sensaciones en otras categorías. En Clase 4-5, la gallega Martina Sande firmó un notable debut al alcanzar los cuartos de final, mientras que Cris Rubio no logró superar la fase de grupos. Tampoco pudieron avanzar la andaluza Pilar González en Clase 7 ni María Migueles en Clase 9, ambas eliminadas tras perder sus dos encuentros.
