El bádminton paralímpico se ha convertido en una de las disciplinas más espectaculares y técnicas del programa de los Juegos Paralímpicos. Considerado el deporte de raqueta más rápido, enfrenta a los jugadores en pruebas individuales y de dobles, en las que deben golpear un volante por encima de la red sin permitir la devolución para sumar puntos. Las acciones combinan velocidad, precisión y variedad de golpes como despejes, dejadas, elevaciones y potentes remates.
Cómo se juega al bádminton adaptado
Los partidos se disputan al mejor de tres sets y cada juego se decide a 21 puntos. Cuando ambos rivales alcanzan los 19, se exige una ventaja de dos puntos para cerrar el parcial, lo que garantiza finales intensos y muy tácticos.
La pista mide 13,4 metros de largo por 6,1 de ancho, aunque su uso varía según la clase del deportista: las competiciones individuales en silla de ruedas y la categoría de pie SL3 se juegan en media pista, mientras que los dobles emplean toda la superficie excepto la franja cercana a la red.
La red mantiene la altura oficial del bádminton olímpico, 1,55 metros. El volante es un trozo de corcho recubierto de piel de cabra con 16 plumas de ganso sujetas a un extremo. También puede estar hecho de materiales sintéticos y puede alcanzar velocidades de hasta 300 km/h.
Categorías en el bádminton paralímpico
Los deportistas compiten en seis clases, distribuidas según su tipo y grado de discapacidad. Las pruebas incluyen individuales masculinos y femeninos, dobles y dobles mixtos.
Deportistas que compiten en silla:
WH1: personas con lesión medular u otra limitación que no les permite mover el tronco ni las piernas durante la competición.
WH2: jugadores con limitación funcional en las piernas que les impide caminar con normalidad; requieren ayudas técnicas para desplazamientos largos y compiten en silla de ruedas.
Deportistas que compiten de pie:
SL3: jugadores con limitación funcional en extremidades inferiores, que afecta especialmente al equilibrio, los apoyos y los saltos.
SL4: deportistas con discapacidad leve en las piernas, que se desplazan con ligera cojera, pero mantienen una carrera fluida.
SU5: atletas con discapacidades en el brazo, como amputaciones o restricciones de movimiento.
SH6: categoría para jugadores de baja estatura (menos de 145 cm en hombres y 137 cm en mujeres).
Historia y evolución del bádminton paralímpico
Aunque sus primeras competiciones internacionales datan de los años noventa, el bádminton adaptado dio un salto decisivo cuando, en 1995, se creó la International Badminton Association for Disabled (IBAD).
La integración en la Badminton World Federation en 2011 permitió una expansión global que culminó con su inclusión en el programa oficial de los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.
En aquella primera edición participaron 90 deportistas en 14 pruebas con medalla. Cuatro años después, en París 2024, la cifra ascendió a 120 jugadores procedentes de 31 países, que compitieron en 16 eventos, consolidando el crecimiento y la proyección internacional de esta disciplina.
