A ras de asfalto, contra el crono y los elementos, Rafa Botello volvió a escribir un capítulo más de su brillante trayectoria deportiva. Lo hizo en Chicago, en su duodécima participación en esta emblemática maratón, donde terminó en la decimocuarta posición de la categoría T53/54 para deportistas en silla de ruedas.
La ciudad estadounidense, con una temperatura ideal para la competición, vio partir a los atletas a las 7:20 de la mañana. Apenas habían recorrido medio kilómetro cuando Botello se quedó cortado del grupo de cabeza junto al británico Simon Lawson. Rodaron juntos hasta el kilómetro dos, donde alcanzaron a los estadounidenses Jason Robinson, Brian Siemann y al británico JohnBoy Smith.
Cinco hombres, una batalla. Del kilómetro dos al 38, ese grupo se mantuvo compacto. Cuatro de ellos, explica Botello, “muy superiores”. Fue una carrera de desgaste, de sufrimiento: “Hasta el kilómetro 22 ha sido una verdadera tortura… Sufriendo muchísimo y pensando que no podía quedarme descolgado de ese grupo que era del 10 al 14”.
En el kilómetro 38, el grupo se rompió. Solo Brian Siemann logró alcanzar a los corredores que marchaban por delante. Botello aguantó el tipo, cruzó la meta en el puesto 14, con un tiempo de 1:35:58, a tan solo 37 segundos del octavo puesto. Y sumó su 76ª World Marathon Major, récord para un deportista español.
Un palmarés que no se detiene
Rafa Botello no necesita presentación en el mundo del atletismo. Posee un currículum que lo consolida como el mejor maratonista español en silla de ruedas de la historia. Ha completado las seis grandes del circuito mundial -Tokio, Boston, Londres, Berlín, Chicago y Nueva York- y fue el primer español en hacerlo en un solo año. Esta temporada ya había pasado por Boston (10º) y Londres (16º). Nueva York, en noviembre, será su siguiente reto.
Entre sus hitos destaca el récord del mundo de la Hora, múltiples récords de España en T54 y 14 victorias en distintas maratones internacionales. Su frase de cabecera, convertida en lema vital, resume su filosofía: “Los sueños no se cumplen, se entrenan”.
La falta de apoyo y visibilidad en España lo ha llevado a enfocar su carrera en el extranjero, donde su figura sí es valorada como lo que es: un referente. Con 175 maratones disputadas en total, sigue sumando kilómetros, experiencia y admiración por cada lugar donde rueda.
Más allá de los resultados, disfruta del viaje, del esfuerzo compartido, del cariño del público que lo acompaña desde hace décadas. A sus 46 años, no tiene intención de detenerse. Su carrera aún guarda nuevas páginas por escribir. Y si alguien sabe cómo enfrentarse al asfalto, ese es él.
