En la pista australiana de Brisbane, donde el Mundial Virtus ha reunido a los mejores atletas con discapacidad intelectual del planeta, brilló con luz propia David Pineda. El velocista del Club Atletismo Numantino, nacido en República Dominicana y formado en Soria, firmó un campeonato memorable: tres medallas de oro, dos récords del mundo y la confirmación de que su historia en el atletismo paralímpico solo acaba de comenzar.
Pineda, plata en los Juegos de París 2024 y campeón mundial en 400 metros este mismo año en Nueva Delhi, llegaba a Brisbane como una de las grandes bazas del equipo español. Y no decepcionó. Abrió su medallero en la prueba de 200 metros T20, en la que se impuso con autoridad con un tiempo de 21.37 segundos, mejorando el récord del mundo que ostentaba desde 2007 el británico Allan Stuart (21.45). El francés Charles-Antoine Kouakou y el australiano Sammy Muamba completaron el podio, mientras que el también español Deliber Rodríguez fue cuarto.
La prueba reina de Pineda, los 400 metros, llegó cargada de tensión. En las eliminatorias, el soriano no fue el más rápido, pero supo dosificarse para una final que prometía ser reñida. Y lo fue. En una exhibición táctica y física, voló sobre el tartán para detener el crono en 47.07 segundos y colgarse su segundo oro, por delante de su compatriota Deliber Rodríguez, que firmó una gran carrera y se llevó la plata con 47.67 segundos.
Pero aún quedaba la traca final. En el relevo 4×400 metros, Pineda volvió a ser clave. Junto a Deliber Rodríguez, Dionibel Rodríguez y Asier Martínez, protagonizaron una de las carreras más emocionantes del campeonato. España remontó en la recta final y superó a Japón, arrebatándole no solo el oro sino también el récord del mundo con un tiempo de 3:19.12, pulverizando la anterior marca nipona de 2021.
«Todavía estoy asimilando todo lo que ha pasado. Conseguir tres oros mundiales y un récord del mundo es el resultado de muchos años de esfuerzo, sacrificio y pasión por este deporte. Detrás de cada medalla hay entrenamientos duros, días buenos y malos, y un equipo de personas que siempre ha creído en mí. Estoy muy orgulloso de haber demostrado que, con trabajo y determinación, los sueños se cumplen. Este logro no es solo mío, sino de todos los que me han apoyado en el camino», ha comentado Pineda.
Un viaje desde los platanales hasta el podio mundial
El camino de David Pineda hasta lo más alto del atletismo paralímpico no ha sido fácil. Criado entre campos de mangos y platanales en la República Dominicana, ayudaba a su padre cada mañana antes de ir a la escuela. Jugaba al béisbol con una botella de plástico y un palo de madera.
En 2010 emigró junto a su madre a Soria, donde una casualidad cambió su vida: entró en la tienda de deportes de los míticos Abel Antón y Fermín Cacho, y poco después se unió al Club Atletismo Numantino. Llegó sin zapatillas de clavos, entrenando con calzado de calle. El club le prestó las primeras. Desde entonces, su vida dio un giro.
Brilló en categorías inferiores: fue campeón de España en pruebas combinadas y bronce europeo sub-20 en 400 vallas. Pero llegaron las lesiones y los días difíciles. Hasta que descubrió una nueva oportunidad en el atletismo paralímpico. Hoy, Pineda es una de sus figuras internacionales más destacadas.
España firma un campeonato con 16 medallas
Más allá del protagonismo de Pineda, España completó un Mundial Virtus de ensueño, superando todas las expectativas con 16 medallas (4 oros, 4 platas y 8 bronces) y un histórico octavo puesto en el medallero por países, mejorando ampliamente los resultados de la edición anterior en Vichy 2023 (8 medallas y décima posición).
Dionibel Rodríguez, mediofondista habitual de la selección, se colgó la plata en 1.500 metros y el bronce en 800 metros (categoría T20), mientras que José Nicolás Castaño fue oro en 1.500 metros y bronce en 800 metros en la categoría II2 (atletas con síndrome de Down), prueba en la que Mikel García consiguió la plata.
En el lado femenino, Blanca Betanzos, una habitual en los podios internacionales, repitió éxito con plata en 400 metros y bronce en 200 metros (categoría II2). Entre los fondistas, Adrián Parras firmó su mejor actuación personal con dos marcas que le valieron sendos bronces en 5.000 y 10.000 metros (II1), y Ángela de Miguel sumó dos bronces más en 3.000 y 5.000 metros. En los concursos, el broche final lo puso Nicolás Castillejo, que se colgó el bronce en triple salto (II1).
