La nieve de Saalbach volvió a rendirse ante Audrey Pascual. Donde otros frenan, ella acelera. Donde el miedo asoma, la madrileña se lanza sin dudar. Este viernes, en el supergigante de la Copa del Mundo de esquí paralímpico, confirmó que su reinado no es casualidad: oro, dominio absoluto y un mensaje nítido al horizonte de los Juegos de Milán-Cortina 2026.
Desde niña, Audrey entendió la vida como una pendiente. Pedía patinetes para dejarse caer por las cuestas, exprimía la bicicleta hasta el límite y buscaba la velocidad como quien busca su lugar en el mundo. Hoy, sentada sobre unos esquís, sigue haciendo lo mismo. Volar. Arriesgar. Ganar.
A sus 21 años, la esquiadora nacida sin tibias debido a una agenesia bilateral se ha convertido en una referencia mundial de la categoría LW12-2, reservada a deportistas que compiten sentadas. En Saalbach, Austria, sumó su tercer oro consecutivo en esta Copa del Mundo -había ganado dos pruebas de descenso- tras imponerse con autoridad en el supergigante, una disciplina que ya domina con naturalidad.
El mejor tiempo de todas las esquiadoras
Audrey completó el recorrido con determinación quirúrgica, enlazando curvas con una mezcla de técnica y valentía que la llevó a marcar los mejores tiempos en cada sector. Detuvo el cronómetro en 1:07.49, un registro inalcanzable para sus rivales. Volvió a dejar atrás a la alemana Anna-Lena Forster (1:11.96), una de las grandes dominadoras del circuito en la última década, y a la neerlandesa Barbara van Bergen (1:15.34).
Su exhibición fue más allá de su propia clase. El tiempo de Audrey no solo fue el mejor entre las deportistas sentadas, sino también superior al de las esquiadoras con discapacidad física y visual que compiten de pie. Un golpe de autoridad que refuerza su estatus.
La semana ya había sido sobresaliente porque había conquistado dos oros en descenso, una modalidad en la que apenas está dando sus primeros pasos. Y en el supergigante, disciplina en la que el año pasado se llevó el Globo de Cristal, volvió a imponer su ley. Con este triunfo, suma nueve medallas esta temporada: seis logradas en diciembre -cuatro oros y dos platas- y tres más en Saalbach.
Los resultados alimentan un sueño que empieza a parecer destino. Los Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina 2026, que arrancarán en marzo, asoman en el calendario y la madrileña llegará como una de las grandes candidatas al podio. El último español en ganar medalla fue Jon Santacana, junto a su guía Miguel Galindo, en Pyeongchang 2018.
Antes de la gran cita italiana, la madrileña seguirá afinando su vuelo. Este sábado buscará un nuevo oro en otra carrera de supergigante. Después llegarán más Copas del Mundo en Feldberg, Méribel, Tignes y Veysonnaz.
