Yassine Ouhdadi toca el cielo con un oro en los 5.000 metros T13

El fondista español conquista la presea dorada en los Juegos Paralímpicos de Tokio con récord de Europa tras parar el reloj en 14.34.13.

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El atleta español Yassine Ouhdadi tras ganar el oro en los 5.000 metros T13. Fuente: CPE

De pequeño marcaba goles en campos improvisados sobre las rojizas tierras de Toulouine, un pequeño pueblo de la cordillera del Atlas marroquí. Pero sus problemas de visión le obligaron a cambiar el balón por el atletismo. Yassine Ouhdadi empezó a correr por la montaña, luego pasó al barro del cross y hace un par de años llegó al tartán para convertirse en subcampeón del mundo en Dubai 2019 y de Europa este año en Bydgoszcz (Polonia). En Tokio, sus ligeras zancadas han subido un escalón más para reinar en los 5.000 metros T13 de los Juegos Paralímpicos.

Llegaba en gran forma y con una fe sostenida por sus marcas tras la preparación que había realizado a las órdenes de Benito Ojeda en el CAR de San Cugat, hasta donde se había mudado para dar caña a sus finas piernas que poseen una tremenda fuerza. Cargado de ilusión se presentó en el Estado Nacional Olímpico de la capital nipona, donde la humedad convierte el aire en irrespirable. Espigado como un junco y liviano como una pluma, el tarraconense se mantuvo siempre en el vagón delantero, todos en fila india y controlando el ritmo.

El canadiense Guillaume Ouellet y el australiano Jaryd Clifford tiraron del grupo, pero Ouhdadi no se inquietó, reservó gasolina y esperó su momento, que llegó cuando sonó la campana que avisaba de la última vuelta. Ahí el español agitó las aguas, aceleró y zancada tras zancada fue dejando atrás a sus rivales. Lanzado e incontenible voló, Clifford trató de darle caza, pero el español recorrió los últimos 100 metros en menos de 14 segundos. El corazón le botaba de alegría, brazos al cielo y rezo en el tartán.

El atleta, musulmán practicante y que confiesa tomarse unos dátiles antes de cada carrera porque le dan energía, detuvo el crono en 14:34.13, que supone nuevo récord de Europa. El australiano fue plata (14:35.53) y el ruso Aleksandr Kostin y su guía Iurii Kloptcov se llevaron el bronce (14:37.42). “Ha sido increíble. Desde el primer momento tuve las ideas muy claras, no tenía que ponerme delante porque la carrera era muy larga y la humedad y el calor apretaban. Quería guardar fuerzas para el final y darlo todo en los últimos 400 metros. Ha funcionado la táctica y estoy muy contento”, ha comentado.

“Sabía que si me quedaban fuerzas para hacer una última vuelta rápida tenía muchas opciones de pelear por el podio y, por suerte, me ha tocado el oro”, ha añadido Ouhdadi, afectado por cataratas y sin visión en el ojo izquierdo, que llegó a España desde Marruecos cuando solo tenía seis años. El martes tratará de coger otra vez una presea ya que competirá en los 1.500 metros: “Aunque ya he cumplido mi objetivo, soy ambicioso y voy a por la medalla. Lo bueno es que voy sin presión y con una motivación extra tras ganar el oro en el 5.000”.

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