El sonido es la brújula. Un pitido que se vuelve más agudo cuanto más cerca está el centro del blanco. El resto lo ponen el pulso, la serenidad y los años de experiencia. En ese delicado equilibrio entre técnica y calma, Ager Solabarrieta se mueve como en casa. Y en Sevilla volvió a demostrarlo.
El tirador de Ondarroa (Vizcaya) ha arrancado la temporada tal y como cerró la anterior: ganando. En la Copa de España de tiro, organizada por la Federación Española de Deportes para Ciegos (FEDC) en la localidad sevillana de Camas, firmó un doblete de oro que confirma su condición de referencia internacional.
La primera victoria llegó en la modalidad de carabina de aire diez metros de pie. Guiado por su mujer Maite Badiola, Ager dominó desde el inicio. Fue el mejor en la ronda clasificatoria con 578,8 puntos y, ya en la final, mantuvo una regularidad para imponerse con 211,8 puntos, asegurando la medalla de oro. La plata fue para el jienense Álvaro Liébanas, mientras que el bronce fue para la malagueña Sonia Rivero y su guía Antonio Arrabal.
Victoria en carabina tendido
El doblete se completó en la modalidad de carabina tendido, una disciplina en la que Ager es el vigente campeón del mundo y de Europa. No fue un camino sencillo. En la clasificación se mostró más dubitativo de lo habitual y terminó segundo con 616,9 puntos, lejos de sus mejores registros. Pero cuando llegan las finales, la experiencia pesa.
La lucha por el oro fue intensa y emocionante. Ager y Sonia Rivero se alternaron en el liderato durante buena parte de la final a ocho tiradores, en un duelo de máxima igualdad. Todo se decidió en los últimos disparos. Ahí, el vasco templó los nervios, afinó el oído y abrió una mínima brecha definitiva para ganar con 244,8 puntos, apenas cuatro décimas más que Rivero (244,4). El bronce fue para la joven Isabel López, acompañada por su guía María Antonia Ibáñez.
Más allá de las medallas, la competición dejó un dato revelador del crecimiento del nivel en este deporte: siete de los ocho finalistas en carabina tendido superaron los 600 puntos, configurando la final con mejores puntuaciones en la historia de las competiciones de la FEDC.
“Estoy muy contento con este inicio de año. Ahora toca coger ritmo de competición y seguir entrenando”, ha señalado Ager. El calendario internacional ya asoma en el horizonte: en julio disputará la Copa del Mundo de Novi Sad (Serbia) y en septiembre llegará el gran objetivo, el Mundial de Corea, donde buscará revalidar al menos uno de los dos títulos conquistados en Lima (Perú) en 2023. De momento, el sonido vuelve a marcar el camino que conduce al oro.
