En el esquí alpino no hay tregua. La velocidad exige memoria, osadía y una valentía que solo se aprende cayendo y volviendo a levantarse. Audrey Pascual lo sabe. Por eso, en su primera temporada compitiendo en descenso, la madrileña de 21 años no solo se atreve con la disciplina más feroz del esquí alpino paralímpico, sino que la conquista. Esta semana, en la estación francesa de Tignes, volvió a dejar su firma en la nieve con dos medallas de oro en la Copa del Mundo.
Los entrenamientos no auguraban una victoria cómoda. La neerlandesa Barbara Van Bergen había marcado el territorio y parecía dominar la pista. Pero cuando llega la hora de la verdad, Audrey cambia el gesto, afila la concentración, ajusta cada apoyo y transforma la presión en impulso. En la primera prueba de descenso, dentro de la categoría LW12-2, reservada a deportistas que compiten sentadas, cruzó la meta en 1:21.72 para subirse a lo más alto del podio.
Veinticuatro horas después, la historia se repitió, pero con aún más determinación. Controlando cada salto, cada curva, cada milímetro de una pista que no perdona errores, voló sobre la nieve francesa para detener el cronómetro en 1:18.57. Otro oro.
Campeona en descenso y supergigante
No son solo dos medallas más. Son la confirmación de una temporada extraordinaria. Audrey suma ya 15 metales en la Copa del Mundo este curso, repartidos entre Steinach am Brenner, Santa Caterina, St. Moritz, Saalbach, Feldberg, Méribel y ahora Tignes. Diez de ellos, dorados. Una regularidad asombrosa para una deportista que sigue creciendo carrera a carrera.
Con estos resultados, la española se proclama campeona de descenso y supergigante de la temporada y regresa a lo más alto del ranking general. El Globo de Cristal vuelve a estar al alcance de su mano. Se la jugará con su gran rival, la alemana Anna-Lena Forster. El desenlace llegará la próxima semana en Veysonnaz (Suiza), con un gigante y un slalom los días 9 y 10 de febrero.
Será la última parada antes del gran objetivo que ya asoma en el horizonte: los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026. Allí, Audrey Pascual debutará con el aval de una temporada sobresaliente y con opciones reales de pelear por medallas en varias disciplinas.

Javier Marcos también suma en la nieve
La semana dejó más buenas noticias para el esquí paralímpico español. Javier Marcos, también madrileño y competidor en esquí sentado, firmó una notable actuación en la Copa FIS disputada en Kubinska Hola (Eslovaquia). El resultado, cinco medallas -dos platas y tres bronces- en las pruebas de slalom y gigante.
Marcos, que lleva apenas tres años compitiendo tras un accidente de bicicleta que le provocó una paraplejia, confirma así su progresión y se marcha reforzado en el tramo final de preparación hacia la gran cita paralímpica.
