En el torneo ITFS1 de Rome (Georgia), Dani Caverzaschi volvió a demostrar su peso en el circuito internacional de tenis en silla de ruedas. El madrileño conquistó el título de dobles junto al neerlandés Ruben Spaargaren tras una semana de gran nivel competitivo, marcada por la solidez, la compenetración y la capacidad de resolver los momentos decisivos.
La gira estadounidense no podía comenzar mejor para el tenis español. Mientras Caverzaschi celebraba el trofeo en dobles, el propio jugador y Martín de la Puente sellaban además una final española en el cuadro individual, un duelo entre dos de los grandes referentes del circuito.
En dobles, el camino al título no fue un paseo desde el principio. En la primera ronda, Caverzaschi y Spaargaren tuvieron que ponerse el mono de trabajo para remontar un partido áspero ante el brasileño Daniel Rodrigues y el francés Frédéric Cattaneo. Tras ceder el primer set por 5-7, la pareja reaccionó con carácter para llevarse el segundo por 7-5 y resolver el super tie-break con un ajustado 10-8.
Un paseo en semifinales y final
A partir de ahí, el tenis de la dupla hispano-neerlandesa empezó a fluir con naturalidad. En semifinales arrollaron a los chilenos Alexander Cataldo y Brayan Tapia con un contundente 6-2 y 6-2, y en la final repitieron marcador frente al estadounidense Conner Stroud y el surcoreano Ho Won Im.
Fue un partido dominado desde el primer intercambio. Sin fisuras, sin dudas. Un triunfo claro que se resolvió en poco más de una hora y que supuso el segundo título de ambos jugando juntos. Además, es el título número 54 de Caverzaschi en dobles, el 90 de su carrera si se suman los individuales.
En el cuadro individual, Caverzaschi también está dejando una actuación memorable. Superó con autoridad a los estadounidenses Charlie Cooper (6-2, 6-0) y Casey Ratzlaff (6-1, 6-2), antes de firmar uno de los triunfos más significativos de su carrera reciente.
En semifinales derrotó al argentino Gustavo Fernández, número cuatro del mundo, por 6-3 y 6-4. No era un rival cualquiera: hasta ese momento, el madrileño había perdido los 17 enfrentamientos anteriores entre ambos. La victoria, por tanto, no fue solo un pase a la final. Fue también la ruptura de una barrera psicológica que parecía inamovible.
Ahora, el último partido del torneo tendrá un acento español. Enfrente estará Martín de la Puente, número tres del mundo, que alcanzó la final tras imponerse con autoridad al estadounidense Conner Stroud (6-1, 6-3), al chileno Alexander Cataldo (6-0, 6-0) y al británico Ben Bartram (6-4, 7-6).
Ambos se conocen a la perfección. Compañeros, rivales y cómplices en la historia reciente del tenis español en silla de ruedas. Juntos conquistaron en París 2024 una medalla paralímpica de bronce. Ahora, en Georgia, volverán a mirarse a los ojos al otro lado de la red.
