La pista cubierta de Ourense se convirtió durante unos días en un escenario de velocidad, esfuerzo y sueños cumplidos en el Mundial de atletismo Virtus. Bajo el eco de las zapatillas golpeando el tartán, dos nombres resonaron por encima del resto: David Pineda y Deliber Rodríguez. Dos atletas españoles con discapacidad intelectual que transformaron cada curva y cada recta en una declaración de ambición. Y lo hicieron a lo grande: campeones del mundo y con récord mundial.
Pineda llegó a Galicia con una relación complicada con la pista indoor. No le gusta, le trae recuerdos de lesiones. Su campeonato comenzó con sensaciones encontradas. En los 60 metros voló hasta los 6.91 segundos, rebajando un récord de España que llevaba quince años intacto. Sin embargo, el oro se escapó por apenas tres centésimas frente al portugués Igor Oliveira. Plata brillante, pero con ese leve sabor a desafío que encontró respuesta al día siguiente.
En los 200 metros, el numantino salió con determinación. Zancada larga, ritmo firme, mirada fija en la meta. Cuando cruzó la línea, el cronómetro se detuvo en 21.76 segundos. Oro y récord del mundo. El anterior, del francés Charles-Antoine Kouakou, quedó atrás por una décima. El bronce de esa misma carrera fue para otro español que también tenía cuentas pendientes con el atletismo: Deliber Rodríguez.
El madrileño llevaba tiempo buscando su mejor versión. Las últimas temporadas no habían sido sencillas. Quedarse fuera de los Juegos Paralímpicos de París dejó una herida difícil de cerrar. Pero ha vuelto. El madrileño ofreció una exhibición en los 400 metros.
Con un ritmo constante, paso poderoso y un último tramo de pura determinación, paró el reloj en 48.91 segundos. Medalla de oro y también récord del mundo, superando la anterior marca del italiano Ndiaga Dieng.

Histórico relevo 4×400
La competición, sin embargo, aún guardaba un último capítulo, porque ambos volvieron a encontrarse en los relevos. Primero con una plata en 4×200 metros junto a Rubén Pascual y Martín Fernández. Y después, como broche, llegó la carrera que terminó de redondear el campeonato. En el 4×400, con Martín Fernández y Dionibel Rodríguez, el equipo español firmó una carrera perfecta. El testigo pasó con precisión, las zancadas mantuvieron el pulso y la meta llegó en 3:23.62. Otro récord del mundo. Pineda incluso fue reconocido como mejor atleta del Mundial.
Pero hubo más para España, que cosechó un botín de 17 medallas -cinco oros, seis platas y seis bronces-. Dionibel Rodríguez cosechó dos platas en 800 y 1.500 metros. En la categoría de atletas con síndrome de Down, Manu Guerrero, de Barbate, se proclamó campeón del mundo en 200 metros con un tiempo de 30.28 segundos -récord nacional- y consiguió la plata en 400 metros.
También subió al podio la onubense Blanca Betanzos, que logró un oro en 400 y dos bronces en 60 y 200 metros. El mismo metal consiguió Nicolás Castillejo en triple salto, con una marca de 12.62 metros, mientras que Mikel García fue plata en 800 y 1.500 metros.
Otros atletas españoles también firmaron actuaciones destacadas cerca del podio. Ángela de Miguel fue cuarta en 1.500 metros, Pablo Rodríguez se estrenó con la selección con un quinto puesto en la misma distancia y Selena Aguilar terminó sexta en 60 metros, batiendo además el récord de España con 8.24 segundos, una marca que permanecía vigente desde 2005.



