Algunos contribuyentes estadounidenses que todavía no han recibido su devolución del impuesto federal sobre la renta podrían cobrarla a lo largo de junio de 2026, una vez concluida la campaña fiscal del ejercicio 2025. Las devoluciones federales de este año han sido «muy elevadas», con una media superior a los 3.400 dólares por declarante —un incremento cercano al 11% respecto al ejercicio anterior, según el Departamento del Tesoro de EE. UU.—, aunque por debajo del aumento de 1.000 dólares que habían anticipado responsables de la Administración, según ha informado el portal estadounidense The Hill a través de la agencia Nexstar.
Cabe recordar que la fecha en que cada declarante recibe su dinero depende de cuándo y cómo presentó su declaración. El IRS —la agencia tributaria federal— calcula que quienes presentan la declaración de forma electrónica suelen recibir el reembolso en unos 21 días, mientras que la declaración en papel puede retrasarlo una semana o más. Cualquier corrección o enmienda alarga también el proceso. Es decir, quien declaró el último día de plazo, el 15 de abril, debería haber cobrado ya. Pero hay excepciones.
Razón 1: los afectados por catástrofes naturales
El primer grupo que puede cobrar este mes es el de quienes presentaron su declaración en mayo, bien por haber solicitado una prórroga, bien porque el IRS amplió su plazo por encontrarse en una zona declarada catástrofe. Estas situaciones se derivan de incendios, huracanes y otros fenómenos meteorológicos.
Por ejemplo, los afectados por las tormentas, inundaciones y los «restos del tifón Halong» en zonas de Alaska el pasado octubre tuvieron de plazo hasta el 1 de mayo de 2026 para presentar o pagar lo que vencía antes del 8 de octubre de 2025. Los plazos diferidos por el organismo quedan así:
- 1 de mayo de 2026 — Alaska, Montana y el estado de Washington (tormentas, inundaciones, vientos y corrimientos de tierra).
- 8 de junio de 2026 — Misisipi (tormenta invernal severa).
- 8 de julio de 2026 — Hawái (tormentas severas).
- 20 de agosto de 2026 — Georgia (incendios en el sureste del estado).
Razón 2: quienes olvidaron facilitar sus datos bancarios
El segundo grupo que puede cobrar por fin en junio es el de los declarantes que omitieron su información bancaria. Según una carta remitida a comienzos de año por congresistas demócratas del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, miles de contribuyentes fueron avisados de que su devolución quedaba retenida, una pausa que para algunos se prolongó «más de dos meses» por la falta de datos bancarios en la declaración.
El Servicio del Defensor del Contribuyente (TAS) ya había advertido de que los reembolsos podían congelarse temporalmente si no se incluían las coordenadas bancarias. El bloqueo se mantiene hasta que el declarante aporta esos datos o solicita un cheque en papel. Los afectados ya habrán recibido un aviso para añadir o actualizar su domiciliación en la web del IRS; otros recibirán directamente un cheque pasadas seis semanas.
El problema es el plazo. Los representantes Danny K. Davis (demócrata por Illinois) y Terri A. Sewell (demócrata por Alabama) advirtieron en su carta de las demoras que afrontan quienes cobran mediante cheque:
Quienes reciban un cheque en papel «podrían enfrentarse a un retraso de más de 10 semanas (más de dos meses y medio)».
Quien se encuentre en esta situación y declarara cerca del último día de plazo podría, por tanto, cobrar a finales de este mes.
Cómo comprobar el estado de la devolución
La declaración se tramita igualmente aunque no se incluyera la información bancaria, según ha aclarado el propio IRS. Para conocer el estado del reembolso, el organismo ofrece la herramienta Where’s My Refund? («¿Dónde está mi devolución?»): si la declaración se presentó por vía electrónica, el estado aparece en 24 horas; si fue en papel, hay que esperar cuatro semanas.
Con todo, la recomendación para quienes sigan sin cobrar es revisar si recibieron alguna notificación del IRS y actualizar sus datos bancarios cuanto antes, ya que es el paso que marca la diferencia entre cobrar este junio o esperar otras diez semanas más.








