Kim López saca músculo para sellar su pasaporte hacia Tokio 2021

0
70

El oro paralímpico en Río 2016 y campeón del mundo y de Europa en lanzamiento de peso vuelve a conseguir la mínima para los Juegos.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

La crisis sanitaria de la Covid-19 trastocó los planes de los deportistas, que vieron cómo se aplazaba la gran cita por la que llevaban cuatro años trabajando, los Juegos Paralímpicos de Tokio. Algunos de ellos, como los atletas, están obligados a repetir la marca mínima para asegurar su presencia en la capital japonesa el próximo año tras los nuevos criterios del Comité Paralímpico Español. Y uno de los primeros en lograrlo ha sido Kim López, que ha sacado músculo en las pistas de Sagunto (Valencia) para sellar otra vez su pasaporte.

En el primer control de marcas después del confinamiento organizado por la Federación de Atletismo de la Comunidad Valenciana, el campeón del mundo, de Europa y oro paralímpico en Río 2016 en lanzamiento de peso F12 (deficientes visuales), envió la bola de acero hasta los 16.30 metros, superando con creces las mínimas A -15.94 metros- y B -15.14-. “Fue un concurso de menos a más, empecé flojito, pero terminé muy fuerte. En el calentamiento estaba entonado, con confianza y tirando lejos, aunque en los cinco primeros no pasé de la barrera de los 16 metros, pero sí iba superándome. Se notaron los nervios de la primera competición después de tanto tiempo”, explica.

En el último intento, el atleta del Fent Camí Mislata se sacudió la presión y demostró su potencial y buena técnica para alcanzar los 16.30 metros, quedándose a 30 centímetros de su mejor registro personal: “Sentí un gran alivio al lograr otra vez la mínima para Tokio. La he amarrado en la primera oportunidad que he tenido, así que estoy muy contento. Esto me permite centrarme en mejorar de cara a los Juegos y no tener que preocuparme por hacer la marca”.

Kim López durante el Mundial de Dubai. Fuente: CPE

Esta prueba ha servido para testar el gran momento por el que atraviesa Kim López, que no ha parado de entrenar desde que estallase la pandemia del coronavirus. “Durante la cuarentena solo podía hacer pesas en casa e imitar los lanzamientos. Después estuve yendo a la playa para lanzar, recuperar sensaciones y disfrutar otra vez del deporte. Y desde hace casi dos meses nos preparamos a tope en las pistas de Gandía, donde nuestro entrenador, Juanvi Escolano, nos está dando mucha caña. A ver si ahora que tengo la clasificación asegurada me da unos días de descanso”, dice entre risas.

El valenciano está en un buen tono a pesar de la grave lesión que arrastra desde más de un año. En abril de 2019 tuvo una caída entrenando y sufrió una rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda, pero prefirió un tratamiento conservador y evitar pasar por el quirófano hasta después de los Juegos Paralímpicos. “Si me opero no llego a Tokio, así que hay que trabajar más y pelear duro. De momento estoy fortaleciendo la pierna en el gimnasio y dentro de la gravedad me encuentro bien, de vez en cuando aparecen dolores, pero no tengo molestias grandes que me impidan entrenar”, asegura.

El lanzador español ya sabe lo que es competir lesionado, lo hizo el pasado mes de noviembre en el Mundial de Dubai, donde se llevó la medalla de plata, y también en los Juegos de Río, a los que acudió con dolores en el codo y en la muñeca. Allí, hace cuatro años este gigante del atletismo alcanzó la cima con una presea dorada. Aún necesita meses de retoques hasta que la máquina esté ajustada para el gran desafío, repetir el oro en Tokio 2021.

Su gran rival será el ucraniano Roman Danyliuk, vigente campeón del mundo. “Estoy trabajando fuerte para meterle presión. Él tiene el récord mundial, 16.69, pero estoy cerca. Si llego en un buen estado de forma física y mental podré luchar por estar en lo más alto. Será una bonita batalla y ojalá pueda revalidar el oro, pero si no, estaría contento con subir a uno de los tres cajones del podio”, sentencia.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here