El Tribunal Superior de Justicia de Canarias ha confirmado la nulidad del despido de una trabajadora de Mercadona en Fuerteventura que padece esclerosis múltiple progresiva. La Sala de lo Social aprecia una vulneración grave de sus derechos y ratifica tanto su readmisión en el puesto como la condena a la empresa a pagar 15.000 euros en concepto de daño moral.
La resolución, difundida por la oficina de comunicación del tribunal, desestima el recurso presentado por la compañía y avala el fallo previo. Además, el TSJC ha trasladado el caso a la Inspección de Trabajo y de la Seguridad Social para que valore las actuaciones que considere oportunas ante la situación de la empleada.
Los hechos que aprecia el tribunal
La sentencia observa discriminación por enfermedad e intromisión ilegítima en la intimidad de la trabajadora, además de un uso indebido de sus datos de salud durante el proceso de baja. Según el fallo, la empresa llegó a contratar a detectives privados para investigarla y activó un seguimiento por parte de su servicio médico. Un informe neurológico de 2025 describía su enfermedad como discapacitante y progresiva y recomendaba evitar sobrecargas físicas.
La empleada fue despedida en septiembre de ese año por una supuesta simulación de enfermedad, un relato que la Sala no acepta. El tribunal concluye que la actuación empresarial superó los límites que protege el artículo 18 de la Constitución.
La prueba de los detectives, expulsada del proceso
El tribunal considera especialmente grave que la médica de empresa acompañara a la trabajadora a una consulta de neurología en un hospital público sin que la iniciativa partiera de la paciente. La Sala aprecia una cesión de datos médicos reservados hacia la empresa y declara correctamente expulsada del procedimiento la prueba elaborada por los detectives, al entender que se obtuvo vulnerando el derecho a la intimidad y a la protección de datos sensibles.




