En la tarima de competición, Loida Zabala no solo levanta kilos, también su cuerpo, su historia, su lucha. A sus 38 años, con un cáncer de pulmón avanzado y metástasis en el cerebro, hígado y riñón, la extremeña ha vuelto a desafiar los límites de lo posible. En el Mundial de halterofilia paralímpica que se celebra en El Cairo, batió el récord de España en la categoría de -67 kilos, levantando 105 kilos.
Todo en ella es símbolo. En cada disco de la barra parece pesar también su voluntad de hierro, su negativa a rendirse, su impulso por seguir compitiendo, viviendo, soñando. Porque, aunque su diagnóstico es incurable, ella no ha aceptado ningún tipo de derrota.
Una lucha sin tregua
Loida fue diagnosticada en octubre de 2023. Cáncer de pulmón con metástasis múltiples. Las estadísticas son frías, pero ella las desafía. Ni siquiera los ataques epilépticos que sufrió días antes de viajar a Egipto por efectos secundarios de su medicación, la hicieron desistir. En urgencias le recomendaron ingresar en el hospital. Se negó. Tenía una cita con la competición.
Subió al press banca con la determinación que solo tienen quienes han perdido el miedo. Abrió con un levantamiento limpio de 95 kilos. Luego pidió 100, y los alzó sin titubeos. En el tercero, el decisivo, cargó la barra con 105 kilos. Se concentró, visualizó cada milímetro del movimiento, y ejecutó. La barra subió como si el peso real lo llevara su alma. Récord de España. De nuevo.
Es la segunda vez que completa tres levantamientos válidos en una competición internacional, junto a los Juegos Paralímpicos de París 2024. El total acumulado de 300 kilos la colocó entre las tres mejores del grupo B de -67 kilos. Un nuevo peso para ella, que anteriormente competía en -50 kilos.
Más allá del músculo
Loida lleva en silla de ruedas desde los once años, cuando una mielitis transversa le paralizó las piernas. Desde que se adentró en la halterofilia, ha construido una carrera titánica: veinte veces campeona de España, oro en los Open de Rabat y Tesalónica, campeona de Europa en Tiflis en 2022, numerosas medallas en Copas del Mundo y cinco participaciones paralímpicas con cuatro diplomas en su haber. Pero su mayor logro quizá no esté en el medallero, sino en el ejemplo que representa.
Tras el logro en Egipto, Loida no se detiene. Ya apunta al Campeonato de Europa de 2026. “Quiero volver a ser campeona continental”, dice con la serenidad de quien conoce el campo de batalla que habita su cuerpo. Su oncóloga, Maru Olmedo, ya tiene preparado el siguiente tratamiento para cuando el actual deje de hacer efecto.
En su móvil, una alarma programada para un día del año 2028 le recuerda que está venciendo todos los pronósticos. “No recuerdo la fecha exacta. Según las estadísticas, ese día ya no debería estar viva”, comentaba con una sonrisa serena en una entrevista con dxtadaptado.com/. El título de esa alarma resume todo: “Sigues viva”. Quiere estar en los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles. Y seguir disfrutando.
Por otro lado, el canario David Gómez quedó quinto en el grupo C de la categoría de -49 kilos. No llegaba en sus mejores condiciones, pero el español hizo dos levantamientos válidos. El primero con 135 kilos y el segundo con 141 kilos. No pudo con el tercero, fijado en 146 kilos.
