En la piscina del Mundial de natación paralímpica en Singapur se ha vivido una final con acento español. Marta Fernández y Delia Fontcuberta, representantes de la Federación Española de Deportes de Personas con Parálisis Cerebral y Daño Cerebral Adquirido, han firmado un doblete en la final del 50 metros libre S3. Plata para Marta, bronce para Delia.
Supone la tercera y cuarta medalla para España en esta quinta jornada, ya que unas horas antes el catalán Toni Ponce había logrado la plata en 50 braza SB5 y el gallego Jacobo Garrido también se colgó la plata en 400 libre S9.
El 50 libre S3 ha sido una prueba ganada con autoridad por la estadounidense Leanne Smith. La emoción se centró en la lucha por el segundo y tercer puesto. La burgalesa no tardó en marcar el ritmo y se lanzó a por la plata con decisión. Detuvo el crono en 43.12 segundos Ya suma once medallas en mundiales y todavía le queda una prueba más, el 100 libre.
Lucha diaria contra la espasticidad
Más allá del cronómetro, estas medallas tienen un valor que trasciende lo deportivo. Marta lucha a diario contra la espasticidad, el dolor y la fatiga por su enfermedad degenerativa. Cada brazada es una batalla contra el propio cuerpo. Y aun así, no solo compite, continúa coleccionando preseas.
Tras ella, muy cerca, llegaba Delia Fontcuberta, ya instalada entre las mejores. Con cuatro segundos de diferencia, la alicantina firmó un tiempo de 47.82, colgándose su primera medalla mundialista, un bronce que sabe a mucho más. Es la confirmación de su crecimiento internacional tras el tercer puesto en el Europeo de Madeira en 2024, también en esta prueba.
La alicantina no olvidará este campeonato. Bronce, abanderada del equipo español en la ceremonia inaugural, y todavía con energía para sumar más preseas ya que le restan dos pruebas, el 200 libre y el 100 libre, en las que parte entre las favoritas por tiempos.
