La incertidumbre flota en el ambiente. No hay fecha, no hay sede, no hay confirmación oficial del Europeo de natación paralímpica. Y, sin embargo, el agua no espera. En la piscina de Palma de Mallorca, la segunda jornada de la Liga AXA volvió a demostrar que el alto rendimiento no entiende de calendarios incompletos. Mientras los despachos callan, los nadadores hablan con cronómetro.
En ese diálogo transparente con el agua emergió la figura incombustible de Miguel Luque. A sus 49 años, el catalán -único español con medallas en siete Juegos Paralímpicos consecutivos- sigue compitiendo con la misma convicción que cuando comenzó a escribir su leyenda. O quizá con más. Porque ahora nada con la serenidad que otorgan las décadas y la precisión que concede el conocimiento propio.
“Me estoy encontrando muy bien. Estoy disfrutando mucho en el agua y eso se nota. Con los años aprendes a conocerte mejor. Sigo manteniendo un buen nivel porque el trabajo diario está ahí. Junto a mi equipo de la mano de Joan Serra donde he podido obtener mi mejor versión, mi ilusión sigue intacta y físicamente me encuentro fuerte”, ha recalcado.
En su prueba fetiche, los 50 braza SB3, impuso su ley con 51.20 segundos. Después dominó los 150 estilos SM3 con un sólido 3:00.62. . “Las sensaciones han sido muy positivas. He nadado con confianza, con buen ritmo desde el inicio y, sobre todo, con buenas referencias de cara a lo que viene”, ha explicado. Desde el CAR de Sant Cugat Luque ha aprendido a gestionar las cargas y a competir “con más cabeza”. Y el resultado es una regularidad que sostiene su vigencia.
Un estímulo ante la falta de pruebas
La Liga AXA, en este contexto incierto, se convierte en faro. “Es fundamental porque nos permite mantener el ritmo competitivo, ponernos objetivos a corto plazo y medirnos con otros compañeros. Es un gran estímulo y una motivación extra para seguir entrenando fuerte”, ha insistido el barcelonés.
Luque ha lamentado que aún no haya fecha para el Europeo: “No es la situación ideal, porque a todos nos gusta planificar con un objetivo claro. Pero al final, en el alto rendimiento tienes que adaptarte. Yo sigo trabajando como si hubiera un gran campeonato, porque esa es la única manera de estar preparado. Si luego se confirma, estaré listo. Y si no, el trabajo nunca se pierde”.
En categoría femenina, la protagonista fue Beatriz Lérida, que confirmó en Palma el excelente momento que atraviesa. La joven nadadora de Valdepeñas, nacida con agenesia de tibia y amputada de su pierna derecha, compite con la naturalidad de quien ha convertido la superación en rutina. A sus 20 años, y tras haber conquistado la general de la Liga AXA la temporada pasada, volvió a marcar territorio.
Fue la mejor en 50 espalda S9 con 35.12 y repitió dominio en 100 espalda S9 con 1:13.70, y en 100 libre fue segunda. Tres pruebas, dos triunfos, una sensación de autoridad serena. Beatriz no solo gana, construye continuidad. “La Liga AXA nos ayuda a salir a competir y probar cómo vamos progresando. Ante la duda del Europeo, las World Series pasan a tener más prioridad en el calendario. Iré a la cita de Barcelona y espero también ir a la de Berlín”, ha comentado.
La jornada dejó además cuatro récords de España. Mikel Erdozain detuvo el crono en 2:55.12 en los 100 libre S2, rebajando una plusmarca que Pedro Úbeda mantenía desde 1997 (3:01.10). Paula Sánchez estableció un nuevo tope en 200 libre S7 con 2:52.76. Alicia Arias hizo lo propio en 200 espalda S3 con 6:02.61, mejorando un registro vigente desde 2017. Y Marta Martínez fijó el récord en 50 braza SB15 con 50.28.
Albert Gelis y Berta García destacan en Cataluña
Mientras tanto, en Terrassa, el Campeonato de Cataluña de Invierno reunió a buena parte de la selección española. Allí brilló Albert Gelis, ganador de la clasificación general tras imponerse en 50 espalda (31.83) y 100 espalda (1:07.39). El vigente campeón del mundo de 100 espalda -y plusmarquista mundial con 1:05.14- volvió a mostrarse sólido, competitivo, reconocible.
En clave femenina destacó Berta García, dominadora en 50 braza SB4 con 52.48 y en 100 braza con 1:56.13, prueba en la que el pasado año conquistó el bronce mundial. También dejaron su sello otros medallistas internacionales: Toni Ponce (100 braza SB5), Mahamadou Dambelleh (50 libre S11) y Jacobo Garrido (400 S9). Sin Europeo confirmado, sin gran cita que marque el clímax del curso, la natación paralímpica española sigue latiendo con fuerza.
