Bajo el techo del Centro Acuático OCBC de Singapur, la selección española ha arrancado el Mundial de natación paralímpica con tres medallas en la primera jornada del campeonato: la plata del joven Mahamadou Dambelleh, y los bronces de Nahia Zudaire y Berta García.
La primera en subir al podio fue Nahia, en los 400 metros libre S8. En 2023 se colgó la plata en Manchester, y aunque esta vez repitió metal, el bronce en la piscina asiática sabe distinto. A sus 21 años, la guipuzcoana nadó con una seguridad aprendida a fuerza de kilometraje y decepciones digeridas. Se tiró al agua sin promesas, pero con convicciones. Sus brazos y piernas llevaban un plan.
La carrera comenzó con prudencia. Los primeros largos la vieron nadar entre las cinco primeras, dosificando la energía. A mitad de camino, cuando los músculos ya comienzan a negociar con el dolor y el oxígeno se vuelve un lujo escaso, Nahia cambió el paso. Con un impulso medido, rebasó a dos colosos de la natación mundial: la legendaria estadounidense Jessica Long y la italiana Xenia Francesca Palazzo, ambas medallistas paralímpicas en París 2024. De pronto, era tercera.
Delante, las británicas Alice Tai y Brock Whiston libraban su propio duelo por el oro. La española resistió el empuje de sus perseguidoras y acabó tercera al parar el cronómetro en 5:03.69. Menos de un segundo por delante de Palazzo. Un suspiro de agua, una medalla trabajada.
Mahamadou se impone a medallistas paralímpicos
Justo dos horas después, fue Mahamadou Dambelleh, de 19 años, quien protagonizó el mayor estallido de emoción del día. En su segundo Mundial, se plantó en la final de los 50 metros libre S11 -categoría para nadadores ciegos- con la naturalidad de quien no siente vértigo ante los grandes nombres.
Y no eran pocos: a su lado, el japonés Keiichi Kimura, vigente campeón paralímpico; y el chino Dongdong Hua, subcampeón en París. Pero Dambelleh no titubeó. A la señal, salió como un resorte, brazos como hélices, cuerpo lanzado al límite del agua.
Cuando tocó la pared, el cronómetro marcaba 25.88 segundos. Plata. Solo superado por el checo David Kratochvil. Y con ello, la confirmación de que España tiene en él una joya que ya brilla en el presente. El trabajo con Jaume Marcé en el CAR de Sant Cugat ha dado sus primeros frutos, y no podrían haber sido más dulces. Un joven que no se arruga, que no se guarda nada, y que ha empezado a escribir su historia a dentelladas.

Una medalla con sabor a reivindicación
La tercera medalla llegó en los 100 braza SB4 de la mano de Berta García, otra nadadora que pule este año Marcé en Barcelona. Controló desde el primer metro sin perder ritmo ni rumbo, nadando con la precisión de quien lleva años preparándose para ese instante. Se mantuvo firme, flotando entre la concentración y el instinto, y tocó la pared en tercera posición con 1:56.23, por detrás de la brasileña Alessandra Oliveira (récord mundial con 1:43.21) y de la italiana Giulia Ghiretti.
Es su primera presea mundial, su confirmación en la élite. No ha llegado al podio por casualidad, sino después de remar contra corrientes invisibles, burocráticas, crueles. Porque su talento estaba listo, pero su clasificación médica no llegaba. Por más que nadara, por más que entrenara, no podía representar a España en competiciones internacionales.
Durante ese limbo vio pasar por delante los mundiales de Madeira 2022 y Manchester 2023. Viajaba a campeonatos y terminaba en la grada, esperando una oportunidad que parecía no llegar nunca. El año pasado debutó internacionalmente en los Juegos de París con un diploma paralímpico. En Singapur se ha reivindicado con un bronce.
Tres nadadores rozan el podio
La jornada, sin embargo, no fue solo de celebraciones. También dejó el regusto amargo de la oportunidad rozada. María Delgado, con serias aspiraciones en los 100 espalda S12, quedó cuarta, pese a marchar segunda tras el viraje. Marta Fernández se quedó a una centésima del bronce en los 50 braza SB3. E Ian Florencio, debutante, finalizó cuarto en los 100 braza SB9 con récord de España en 1:07.98.
Por su parte, la veterana y leyenda paralímpica Teresa Perales, en la final de 50 metros braza SB2, categoría superior a la suya, logró un valioso sexto puesto. Pero lo más destacado fue que, compitiendo como SB1, batió tanto el récord de los campeonatos como el récord de España, con una marca de 1:28.76.
Resultados de los españoles en la primera jornada:
🥈 Mahamadou Dambelleh 50 libre S11 (25.88)
🥉 Nahia Zudaire 400 libre S8 (5:03.69)
🥉 Berta García 100 braza SB4 (1:56.23)
4º Ian Florencio 100 braza SB9 (1:07.98) Récord de España
4ª Marta Fernández 50 braza SB3 (57.71)
4ª María Delgado 100 espalda S12 (1:13.35)
5º Kike Alhambra 100 mariposa S13 (56:66)
5º Miguel Luque 50 braza SB3 (49.59)
6ª Teresa Perales 50 braza SB2 (1:28.76) Récord de España
6ª Marian Polo 100 mariposa S13 (1:07.51) Récord de España
7ª Ariadna Edo 100 mariposa S13 (1:08.23)
7º Vicente Gil 50 braza SB3 (53.16)
7º David Sánchez 100 espalda S6 (1:22.78)
7º Àlex Villarejo 100 espalda S12 (1:06.00)
8º Íñigo Llopis 400 libre S8
