Tras semanas de intensas lluvias, los embalses de España vuelven a mostrar un color azul saludable en lugar del marrón preocupante. Cerca de la frontera con Portugal, la presa de Almendra en el oeste de Castilla y León se encuentra casi al nivel máximo, con su muro de hormigón elevándose más de doscientos metros sobre el cañón, como sacado de una serie de fantasía.
Situación actual de los embalses y la presa de Almendra
Según datos recientes del MITECO, los embalses peninsulares están al 77 % de su capacidad total, frente al 58 % del mismo periodo del año pasado. En este mapa de reservas abundantes, Almendra destaca especialmente.
Construida en los años 60 sobre el río Tormes, su muro arcuado de 202 metros de altura forma un embalse con capacidad para almacenar aproximadamente 2.650 hectómetros cúbicos, el tercero más grande de España. Este único vaso puede almacenar agua suficiente para alimentar una de las plantas hidroeléctricas más potentes de la red eléctrica española, además de regular avenidas hacia el río Duero.
La presa como batería gigante para la energía renovable
Pero Almendra no es solo una presa. A través de un túnel de 15 kilómetros excavado en roca, el agua llega hasta la central hidráulica subterránea de Villarino, donde seis turbinas reversibles pueden generar electricidad o bombear agua de vuelta al embalse. En plena operación, estas turbinas pueden mover unos 232.000 litros por segundo, el equivalente a un pequeño río que fluye cuesta arriba.
Combinando generación y bombeo, el sistema Almendra-Villarino funciona como una enorme batería recargable. Cuando hay abundancia de viento y energía solar y los precios caen, se bombea agua hacia arriba para almacenarla. Cuando sube la demanda eléctrica, como en las noches o durante olas de calor con el aire acondicionado encendido, se libera agua para generar electricidad en minutos.
Esta flexibilidad es fundamental para una red que busca aumentar las renovables, ayudando a mantener las luces encendidas cuando bajan las energías eólica y solar, sin depender tanto de las plantas de gas.
Un entorno natural protegido y un legado histórico
El embalse de Almendra ocupa unas 8.600 hectáreas del altiplano conocido como el “mar de Castilla”. La presa y su lago están dentro del Parque Natural de Arribes del Duero, un espacio protegido de cañones, viñedos en terrazas y pequeñas explotaciones ganaderas.
Durante años, los visitantes podían recorrer la corona de la presa y detenerse en miradores informales. Sin embargo, nuevas normativas europeas de seguridad restringieron el acceso, lo que causó malestar entre los alcaldes locales, ya que afectó al turismo rural en una zona que ya sufre despoblación y pérdida de empleo. En respuesta, las autoridades regionales junto con Iberdrola están desarrollando un mirador seguro que se integrará en la red de puntos singulares de Castilla y León, permitiendo disfrutar del paisaje y la imponente estructura de la presa.
Sin embargo, la historia de Almendra incluye también un capítulo menos visible. Bajo el embalse queda sumergido Argusino, un pueblo de unos 400 habitantes expropiado y demolido en los años 60 antes del cierre de la presa. El 17 de septiembre de 1967, las primeras aguas del Tormes inundaron casas, tierras y el cementerio. Las familias fueron compensadas y reubicadas, pero su hogar desapareció casi en un día. En épocas de sequía, aún emergen restos de muros y la iglesia, reuniendo antiguos vecinos en actos conmemorativos.
Este caso no es único: en España hay más de 2.450 presas registradas hasta 2023, más de mil consideradas grandes infraestructuras que han servido para asegurar agua potable, regadíos y electricidad, pero también han transformado valles y ríos, una cuestión que sigue generando debate entre ingenieros, comunidades locales y grupos ecologistas.
Para profundizar en derechos y protección social tras accidentes, como el caso resuelto en Sevilla, recomendamos leer la noticia sobre la pensión extraordinaria reconocida a una maestra tras accidente laboral.
Los modelos climáticos anticipan periodos más prolongados de sequías junto con lluvias más intensas en la Península Ibérica. Grandes embalses como Almendra tienen un rol clave para captar esta lluvia irregular y liberarla de forma controlada, siempre que su gestión incluya criterios de seguridad, respeto al ecosistema y participación local.
Más información oficial sobre el estado hídrico de España puede consultarse en las últimas noticias del Parque Natural de Arribes del Duero y del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).








