Sarai Gascón, con el contador a cero hacia Tokio 2021

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Sarai Gascón, plata en 200 estilos SM 9

La nadadora retoma los entrenamientos en la piscina con el objetivo de preparar sus cuartos Juegos Paralímpicos y engordar aún más su brillante palmarés.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Sarai Gascón acumula 24 años dando brazadas y nunca había estado tanto tiempo sin zambullirse en el agua. 73 días de ‘secano’ por la crisis del coronavirus. La barcelonesa, icono de la natación paralímpica, ha vuelto a enfundarse el bañador y el gorro. Su sonrisa luce en todo su esplendor en el regreso a la piscina, necesitaba ya el cloro en su cuerpo. “Lo echaba mucho de menos. En una temporada normal estoy en ella unas cuatro horas al día, por lo que se me hacía muy raro no poder ir”, dice. Bajo las órdenes de Miguel Vázquez ha retomado los entrenamientos en el CAR de San Cugat con el contador a cero, pero con el mismo objetivo, subir al podio en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2021.

Sarai Gascón en su improvisado gimnasio de casa.

La catalana confiesa que los dos eternos meses en estado de alarma “al principio fueron muy duros, la situación sanitaria era grave y sucedió todo muy deprisa, de un día para otro cambió nuestra vida por completo. Cuando nos confinaron pensamos que solo serían dos semanas, luego se alargó otras dos y seguían en pie los Juegos de Tokio y no podíamos entrenar. Al margen de lo deportivo, era muy angustioso todo lo que estábamos viviendo con el Covid-19, cada día más infectados y fallecidos. Lo pasé mal, con mucha ansiedad y con miedo. Con el paso de las semanas todas esas sensaciones negativas se han ido estabilizando, pero aún estoy muy en alerta y concienciada, no podemos bajar la guardia”.

Durante el confinamiento aprovechó para dedicarle más horas a los estudios de Educación Infantil, a elaborar nuevas recetas en la cocina y a leer, sin descuidar el trabajo en seco en un gimnasio improvisado en casa. “El Comité Paralímpico Español me facilitó una bicicleta estática con la ayuda de GoFit y pude realizar cardio y mantener mi forma física. Estuve haciendo pesas para no perder tono muscular y mejorar mi elasticidad, cosa que me cuesta mucho. No he estado ningún día sin entrenar, ha sido mi fuente de escape”, asegura.

Lo peor que lleva es ejercitarse sin metas inmediatas ni competiciones a la vista. “Fue duro pasar de estar preparando a tope un Europeo y unos Juegos a no tener completamente ningún objetivo. Tengo la suerte de que mi pareja, José Antonio Marí, estaba en la misma situación y entre los dos nos motivábamos para entrenar, siempre ha sido un deportista 10 en todos los sentidos”, dice del nadador valenciano, importante en sus éxitos y complemento ideal para sacar sus ansias de superación.

Sarai junto a José Antonio Marí y David Levecq en el CAR

Vuelta a la piscina de San Cugat

Cuando el Gobierno abrió la veda para hacer ejercicio al aire libre, Sarai no se lo pensó dos veces y fue a nadar al mar con un traje de neopreno. Y desde la semana pasada ya ocupa cada mañana una de las calles de la piscina del CAR de San Cugat. “Cuando volvemos de vacaciones se nos hace difícil, ya que la natación es un deporte muy técnico y de sensaciones en el agua, que se pierden totalmente con pocos días sin entrenar. Ahora, este parón ha sido más del doble de lo normal, añadiendo que hemos estado en casa sin salir y sin tener una vida activa. Y, además, ha sido en un momento muy complicado social y personalmente, por lo que todo se agrava negativamente”, recalca.

En su primera toma de contacto con la pileta tuvo emociones contrapuestas: “Estaba súper contenta y me sentía afortunada de volver a nadar. Pero, por otro lado, respirar, bracear o hacer los virajes fueron sensaciones raras y malas tras 75 días sin tener ese placer. Poco a poco me voy sintiendo mejor. No podemos ir deprisa o correr para tener un buen rendimiento deportivo, ya que tanto tiempo sin nadar nos podría causar lesiones. Me gustaría que hubiera alguna competición, ya que eso significaría que la situación sanitaria ha mejorado. Aún no podemos planificar mucho porque el futuro cercano y lejano es incierto, así que, por ahora, hay que mejorar técnicamente y disfrutar de lo que no hemos podido en estos meses”.

Pese a sus 27 años es una de las veteranas de la selección española. De talento prematuro, con tres años ya chapoteaba en el CN Terrassa, con 10 participó en Badajoz en su primer campeonato de España y ganó una plata y en 2006, con 14 años, conquistó el oro en 100 braza SB9 y un bronce en 200 estilos en el Mundial de Durban (Sudáfrica). Al año siguiente, en su debut en unos Juegos Paralímpicos subió al podio con una plata en Pekín. “Sigo siendo la misma, pero con la veteranía que supone tantos años de competición. Desde pequeña nunca me he rendido, he dado el 120% en cada entrenamiento y he sido muy constante. Siempre me he puesto objetivos grandes, que me motivaran día a día para llegar hasta ellos. A medida que los conseguía me ponía retos más difíciles y eso es lo que me ha ayudado a mejorar”, cuenta.

Sarai Gascón en la piscina del CAR San Cugat.

Sarai venía de firmar un gran 2019 con cuatro medallas en el Mundial de Londres, cosecha que le dio un impulso para afrontar con ilusión este curso. “El año pasado fue un poco complicado a nivel motivacional para mí y este estaba más entusiasmada gracias a los Juegos de Tokio”, afirma. Sin embargo, el aplazamiento del mayor evento deportivo no altera sus planes: “Voy a dar lo máximo para llegar en mi mejor versión. A veces, dicen que un periodo deportivo más relajante ayuda a que después vuelvas más fuerte, así que intentaré dar toda la guerra que pueda. De todas formas, será un año complicado, ya que es el último año de universidad, con prácticas añadidas, trabajos y exámenes, pero lo compaginaré para poder con todo”.

En la capital japonesa espera engordar un palmarés en el que lucen cinco platas y un bronce en Juegos Paralímpicos, 16 medallas mundiales y 28 en europeos. “Hoy por hoy no puedo imaginar ir a una competición sin el aliciente, la motivación y las ganas de luchar por una medalla. Soy consciente de que cada vez es más difícil, mis rivales son más jóvenes y más competitivas con unas marcas muy buenas, pero no es imposible, sigo estando entre las primeras del ranking mundial. En Río 2016 me quedé a décimas de segundo del oro en varias pruebas. Siempre he dicho que me encantaría conseguir el oro paralímpico, ya que es la medalla que me falta por conseguir”, apostilla Sarai Gascón.

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