El bádminton paralímpico español vive un momento dulce. Los resultados de 2025, que consolidan años de trabajo silencioso y apuesta decidida por el crecimiento, han dibujado una de las temporadas más brillantes de la historia. En la pista, entre raquetas y volantes, España ha firmado actuaciones que ya forman parte de su memoria deportiva.
En octubre, en el Campeonato de Europa celebrado en Estambul, la selección firmó la mejor cosecha de su trayectoria: seis medallas, distribuidas en una plata y cinco bronces. Un botín que refleja el talento emergente, la consolidación de referentes y la evolución de una estructura que ha sabido crecer al ritmo de sus deportistas.
Entre los más destacados está Iván Segura, cada vez más asentado entre la élite mundial de la categoría SH6 para jugadores de baja estatura. El granadino se colgó tres bronces, uno en individual, otro en dobles masculino y el tercero en dobles mixto.
En territorio turco también sobresalió Paco Motero, líder español en la categoría WH1 para jugadores en silla de ruedas. El onubense acarició el oro tras disputar una final memorable ante el italiano Yuri Ferrigno, que se decidió por un ajustadísimo 21-16, 15-21 y 20-22, con Motero desaprovechando dos puntos de partido. Aun así, añadió al balance continental otro bronce en dobles masculino WH1-WH2, formando pareja con el alemán Rick Cornell.
La sexta medalla española llegó en SU5, con la dupla formada por el asturiano Pablo Serrano y el gallego Manuel García Rosendo, que confirmaron ser una de las parejas más sólidas del escenario internacional.

Más allá de la terapia, una cantera de élite
El crecimiento del bádminton paralímpico en España está estrechamente ligado al trabajo del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, origen común de muchas trayectorias que han convertido este deporte en una vía de vida. Entre quienes surgieron de sus pistas destaca ahora una nueva joya: Maya Alcaide.
A sus 16 años, la cordobesa -nacida con espina bífida y en silla de ruedas desde los 13, tras su novena operación- se ha revelado como una de las grandes promesas en WH2. Integrante del Centro de Tecnificación Deportiva de Bádminton Inclusivo de Castilla-La Mancha, ha cuajado una buena temporada en su estreno. En abril logró el bronce en el Internacional de República Checa, en noviembre repitió bronce en Indonesia, y en agosto, en el Internacional de Perú, alcanzó una plata en dobles mixto junto a Paco Motero.
Perú, un nuevo escenario de éxito
El torneo de Lima dejó seis medallas para la delegación española. Iván Segura volvió a ser protagonista con una plata en individual y un bronce en dobles mixto SH6 junto a la debutante Olivia Burgoa, quien además sumó otro bronce en dobles femenino junto a la peruana Andrea Montoya. Dos nuevas preseas se añadieron gracias a los bronces de Paco Motero y del tándem Serrano-García Rosendo.
El curso había arrancado ya con optimismo en marzo, durante el Internacional de España de Vitoria-Gasteiz. Allí, Motero logró una plata en dobles y un bronce individual, mientras que Iván Segura firmó otro bronce en dobles, esta vez formando pareja con la polaca Oliwia Szmigiel.
La selección española cierra una temporada de crecimiento sostenido que alimenta un sueño: que por primera vez un jugador español pueda clasificarse para unos Juegos Paralímpicos en bádminton, con la mirada puesta en Los Ángeles 2028. Los resultados de 2025 permiten soñar con ello.









