El Fundosa Once, con una seria defensa y las ganas por olvidar el mal partido de semifinales ante el Santa Lucía, ha brillado con su juego colectivo, el poderío de Tucek en la pintura y la calidad de Alejandro Zarzuela y Bywater, para adjudicarse la tercera plaza de la Champions Cup ante un Besiktas que se apagó muy pronto al ser anulado por el cuadro madrileño.
Champions Cup
3º y 4º puesto (5/5/2013)
Besiktas 63 – Fundosa Once 83
Parciales: 19-21; 7-21; 18-17; 19-24
Javier Martínez / dxtadaptado.com/ / Fundación Grupo Norte
Imagen del partido. Fundación Grupo Norte
Los dos equipos saltaron a la cancha con la máxima intensidad y con la clara intención de hacerse con las riendas del juego, pero ninguno fue capaz de adquirir distancia y la igualdad sería la tónica dominante en los primeros minutos del partido.
Tanto Besiktas como Fundosa se aplicaron en defensa y se pudo ver una interesante lucha en la pintura que también estuvo equilibrada, ya que nadie daba su brazo a torcer ni había lugar para la relajación. De ahí que se llegara a un apretado 19-21 tras los diez minutos iniciales, gracias a la efectividad de Tucek en el cuadro madrileño, que aportó ese plus para dar ventaja a su equipo.
Pero el parón sólo sirvió para que el conjunto español recibiera otra inyección de fuerza y, con un gran trabajo colectivo en todas las facetas del juego, se hizo dueño y señor de la pista, para incrementar las diferencias hasta los 16 pùntos (26-42), bastante complicada de remontar para el Besiktas, que se vio impotente para recuperar la concentración y empezó a vagar por la pista del Pisuerga, arrastrado por la corriente madrileña, que dejó un 26-46 al descanso.
El equipo español, lejos de relajarse con esa importante ventaja, mantuvo la tensión competitiva y la seriedad en defensa, enterrando así cualquier opción de los turcos para remontar. Era su forma de demostrar el poderío y la calidad que atesoran y de reivindicarse como uno de los mejores de Europa, aunque no pudieran alcanzar la final.