VENEZUELA: La historia de Mark, el atleta paralímpico que supera todas las dificultades de la vida

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FOTO 3Noticiasbarquisimeto.com – Mark Chirinos (MC) es un joven talentoso barquisimetano, que la vida le puso obstáculos difíciles de enfrentar, pero que con disciplina, dedicación y el apoyo de sus padres logró superarlos, convirtiéndose en uno de los mejores atletas paralímpicos de Venezuela, y entre los nadadores más destacados de la élite mundial.

Sin piernas ni brazos, pero con un corazón del tamaño del obelisco, se ha colgado cientos de medallas en competencias nacionales e internacionales, sin dejar a un lado el trabajo diario como taxista, labor que le permite obtener sus propios ingresos para no depender de nadie, y así continuar su lucha para escuchar algún día el “Gloria al Bravo Pueblo”, probablemente en Rio o en Tokio 2020.

Esta fue la entrevista que le concedió al periodista José Israel González (JIG), donde narró parte de su ejemplar trayectoria.

JIG.- ¿24 años, estas joven Mark?

MC.- Si, sí, bueno gracias a Dios empecé en esta carrera desde muy chamo pero he tenido muchos logros con eso, gracias a Dios en lo personal y deportivamente

JIG.- ¿Cómo es tu vida normal? No la del deportista, la del ser humano. ¿Cuál es tu cotidianidad?

MC.- Hasta uno mismo se pregunta ¿cómo está tu vida?.. normal

JIG.- ¿Con dificultades?

MC.- Como todo mundo, tengo mis dificultades, pero mi vida es normal como la tuya, como la del otro. Normalita, gracias a mis padres desde pequeño me trataron de involucrar a todo normal, casi que en una escuela especial, nunca asistí a ningún tipo de rehabilitaciones y esa ha sido mi mentalidad hasta ahorita, de una persona, un adulto normal.

JIG.- ¿Cuando tú hablas de dificultades, que eres una persona con capacidades especiales, tú naciste sin piernas y sin un brazo?

MC.- Cuando hablo de dificultades me refiero a adaptación, lo que es socialmente, lo que es ingresar a las escuelas por el rechazo de los niños. Yo por ser diferente a ellos, aunque yo me consideraba un niño más por ser diferente a ellos, hubo un rechazo. Igual académicamente no me dejaban, no todas las escuelas me permitían entrar porque nadie se quería hacer responsable de mi, hasta una foto donde yo aparezco con mi diploma de 1er grado, gracias infinidades de veces a esa maestra que fue la única que me permitió como oyente en una escuela regular, entonces gracias a ella mi escuela fue lo más normal y bueno si, esas fueron mis dificultades cuando niño.

JIG.- ¿En qué momento tienes conciencia de tus dificultades? ¿En qué momento de tu infancia dices, “soy diferente, tengo unas cosas que no se parecen a la de mis compañeros”?

MC.- Desde que empecé a tener uso de razón no me veía igual a los demás niños, no me veía a la altura de los demás niños, pero me dejé llevar, no por lo que pensaba si no que si ellos pueden, así tengan sus dos brazos y sus dos piernas, yo puedo, ni ellos son más, ni son menos que yo, desde ese momento.

JIG.- ¿No recuerdas que edad tenías?

MC.- Seis, siete años, era un niño, pero teniendo hoy 24 años aun pienso ¿”pero Dios, por qué me mandaste así? Hay momentos de frustraciones de uno, pero después pienso el tiempo de Dios es perfecto, por algo lo hizo.

JIG.- ¿Tú le reclamas a Dios hoy en día por eso? ¿Cuando tú hablas con Dios que le dices?

MC.- Preguntarle ¿Por qué yo y no otra persona? Pero si el me mandó a mi así, tiene su propósito. Bueno, yo desde niño además de mi discapacidad la que se puede presenciar, ausencia de los miembros, también nací con problemas como el corazón, una comunicación auricular, tres riñones, testículos suspendidos, me dio meningitis cuando era niño, sufrí de asma, entonces yo estoy aquí porque Dios quiere, porque si no, desde cuando ya no existiera. Entonces, sino me ha pasado nada hasta hoy es por algo.

JIG.- ¿Y qué te responde Dios?

MC.- Mira, me lo respondo yo mismo. ¿Por qué? Porque yo creo en él, yo soy muy católico, yo creo en él, entonces sí lo hizo fue por algo, o sea, esa es la respuesta que yo siento que él me da.

JIG.- ¿Cual fue el diagnostico que a tus padres le dieron sobre tu situación?

MC.- Mi discapacidad genéticamente se llama “Focomelia Humano”, es falta de los miembros inferiores o superiores, o vendría siendo miembros atrofiados. Mis miembros inferiores tenían una deformidad igual que el dedo, ahí se puede ver, igual que el dedo superior, que me fueron amputados cuando pequeño, pero no fue solo eso, entonces cuando los doctores la negatividad era el 200%,

JIG.- ¿La de los médicos que te trataban?

MC.- La de los médicos. Cuando nací los médicos me daban 24 horas de vida, después le dijeron a mis padres que no pasaba de una semana, luego que no aguantaba un mes y pasó el mes, después que no aguantaba el año, y ya a lo ultimo casi vencidos los médicos dijeron que no pasaba mi desarrollo, y fíjate, ya tengo 24 años y aquí estoy, por algo.

JIG.- ¿No has vuelto a conversar con ellos, para llevarle por lo menos estas tres hojitas que están aquí con tus logros?

MC.- Le doy gracias al Dr. Teodoro Rodríguez, quien como medico “primerizo” en el tiempo que yo nací, tomo la batuta y decía: “ahí como que si él puede, él puede, él puede”. Es más, cuando yo nací me sometieron a una operación de 8 o 9 horas del “ano perforado”, entonces él fue el que hizo todo eso, y gracias a él estoy vivo pues.

JIG.- ¿Siempre creyó?

MC.- Claro que sí, claro que sí.

JIG.- ¿Que recuerdas de tu infancia? ¿Qué valor le das a la superación en la vida, de tus hermanos y tus padres, que significan ellos para ti?

MC.- Desde que soy niño me trataron como tal, como una persona normal, me fui adaptando al entorno social donde estaba viviendo como un niño normal. Siempre decían “mira no tiene piernas, no tiene brazos”, pero era parte de la inocencia de los niños y los padres daban sus explicaciones. Tuve mis vecinitos, mis “bochinchitos”, yo tenía muchos golpes porque me la pasaba en una patineta jugando, jugando futbol, jugando béisbol, vida de un niño normal, entonces mi entorno fue así, mi crecimiento fue muy alegre y lleno de amor.

JIG.- ¿Cuándo decides por el deporte y la natación?

MC.- Mira, yo entré a la natación cuando tenía seis años, por problemas de asma, pero era un niño. Yo siempre vivía pegado a un tubo, parecía un “corroncho”, siempre era pegado de un tubo, nunca aprendí en tres años. A los 10 años me sacaron, mis padres dijeron “no le vemos solución a eso”. Llegó un momento que dijeron “cónchale si, vamos a volverle a iniciar”, pero inicie por una operación cuando en el 2005 me amputaron y ordenaron rehabilitación en el agua, y fue cuando entre a la natación y empecé a nadar con el miembro fantasma, pero por la cicatriz me dolía mucho cuando rozaba con algo, pero poco a poco lo superaba y dos meses después hice mi primera piscina de 50 metros sin pararme y es cuando el profesor Javier Pérez me pregunta si quería competir, y con miedo le dije que sí.

JIG.- ¿Por que tuviste miedo?

MC.- Temor a que bueno, yo voy para allá, soy una persona que lo que tiene son dos meses nadando, aprendí muy rápido eso sí, tenía dos, tres meses nadando, en marzo del 2007 fui a mi primera competencia en Maracaibo.

JIG.- ¿Te pusiste el uniforme de Lara, selección de Lara y vas a un nacional?

MC.- A un “Paranacional”. Competí en 50, 100, 200 metros, 50 pecho, 50 mariposa, ahí me vi con muchos atletas de mi categoría, entonces preguntaba los tiempos de los demás y pensaba que las iba a perder todas, pero me traje siete medallas de oro y quedé como novato del año con cuatro marcas. Después hice tres marcas para el Panamericano de Rio 2007, con apenas dos meses nadando, empezaron los viajecitos, las saliditas, y me enamoré del deporte y llego a Brasil, es otro mundo, la atención que tienen los atletas por fuera, ver y competir con otros atletas de tu misma discapacidad, ya tu no ves los pocos que hay en Venezuela sino los muchos que hay a nivel internacional. Seguí entrenando, le agarre una fiebre al querer entrenar mañana, tarde y noche.

JIG.- Eso es fiebre, pasión.

MC.- Agarré una fiebre como por seguir viajando, entonces para viajar tenía que ganarme mi cupo, para ganarme mi cupo tenía que entrenar, entonces agarre la fiebre de entrenar.

JIG.- Juegos Panamericanos en Maracaibo, 6 medallas de oro; Valida Nacional en Maracay, Juego Juveniles Panamericanos en Bogotá, Mundial de Natación en Holanda, Valida de Natación en Carabobo, en Guadalajara, Barquisimeto, Argentina. ¿Cómo llegas a las Olimpiadas de Londres?

MC.- Hice la marca para “Beijing” pero me descalificaron por criterios técnicos, pero la marca estaba. Acomodé la técnica, y con años de preparación luché el cupo para Londres donde exigían para los 50 metros pecho mínimo un minuto 32 segundos y los hice en un minuto 22 segundos, entonces me gané el cupo haciendo historia, porque fui el primer venezolano que en silla de rueda compite en natación

JIG.- ¿Entre 67 atletas llegaste de puesto 11?

MC.- Si, en 50 metros pecho. Con un tiempo de un minuto 18 segundos, gracias al periodo que duré entrenando en España, eso me ayudó mucho, y bueno, aunque todavía estoy lejos de los campeones, pero si no voy a los Olímpicos de Rio este año, creo que en el 2020 con el favor de Dios me corono.

JIG.- ¿De que depende ir a las olimpiadas de Rio?

MC.- Lo que pasa es que tu clasificas, haces tu tiempo a nivel internacional, entonces ya tú te empiezas a pelear con Venezolanos, en el sentido de que bueno hay cuatro cupos pero hay diez clasificados, entonces se llevan a los mejores cuatro, de los cuales una es de mujer y tres de caballeros, y es muy difícil meterse, entonces se meten los mejores renqueados, a la final estoy metido, estoy entre los cuatro o cinco, pero estoy ahí. Hay una competencia en Mérida, y si hago la competencia ahí empieza el ciclo pre olímpico que es normal antes cada olimpiada.

JIG.- ¿Que te dice tu experiencia y tus pálpitos de de ir a Rio?

MC.- Estoy luchando, pero tengo un planteamiento “macro” de largo alcance, si me corono campeón para hacerlo en Tokio 2020.

JIG.- ¿Es cierto que manejas tu propio vehículo y “taxeas” para ganarte la vida?

MC.- La cuestión es que nunca me gustó depender de nadie. A mí no me gusta la plata, porque si me gustara la guardara, a mi me gusta gastarla. Decirle a mi papá o a mamá “dame plata para ir al cine”, ya eso tiene que cambiar. Cuando llegué de Londres me compré mi carro, hice todos los tramites habidos y por haber por el marco legal para que me dieran mi licencia, mi certificado, me pelearon un poco mi certificado médico pero me lo dieron legal sin necesidad de pagar, presenté mi cuestión. Ando manejando mi propio carro, me gusta trabajar.

JIG.- ¿Cuando tu montas un pasajero hay una primera impresión en la gente?

MC.- La reacción de todo el mundo. Hay muchos que se motivan a eso. El taxista es como el barbero y el cura, siempre escucha las confesiones de los pasajeros, que si “tengo un hijo que se la pasa en la casa pegado, que no me quiere hacer nada, voy a tener que grabarte un video, para que él quiera hacer algo en la casa”, cuestiones así que escucho a diario. Bueno, querer es poder. El que quiere besar busca la boca. A mí me gusta trabajar porque me gusta tener mis cosas, entonces no voy a estar toda la vida pidiéndole a mis padres. Agradecido infinitamente con ellos, pero me gusta tener mis cosas.

JIG.- ¿Cuál ha sido la competencia más difícil en que has participado?

MC.- El mundial en Holanda. Llegamos allá y tres días después era competir, el cambio de horario son seis horas, no tenía la altitud ni la adecuación del cuerpo normal para competir, y te estás viendo con los mejores del mundo.

JIG.- ¿Cuantas horas practicas tu diariamente?

MC.- Ahorita estoy practicando dos horas. De 11:30 a 1:30 en el Máximo Viloria. Mi rutina es salir temprano de la casa, trabajar, trabajo hasta el mediodía, voy, entreno, almuerzo, otra vez a trabajar y a las 5:30 estoy otra vez en el gimnasio haciendo “crossfit”.

JIG.- ¿Cuál es tu sueño, tu meta como deportista?

MC.- Mira, cuando yo estuve en Londres y vi la premiación de los juegos, como le cantan el himno al que ganó, aunque sea una estrofa, que en otro país estén escuchando tu himno, en ese momento cuando yo estaba compitiendo habían 17.500 personas nada mas en la piscina, entonces que la gente compre las entradas para poder irte a ver competir, entonces que canten el himno de Venezuela, eso es lo que yo veo. Si no lo puedo en Rio, tengo mi proyecto Macro y empiezo a montarme en eso para coronarme campeón, por lo mínimo en el Mundial del 2018 en Sídney o en Marruecos, y las Olimpiadas Tokio 2020.

JIG.- ¿Ustedes reciben el apoyo del Ministerio del Deporte para estas cosas?

MC.- Si claro. No tengo ahorita patrocinio del sector privado, estoy buscándolo. En 2010 y 2011 estuvo pendiente de mi Maltín y Movistar, pero no se dio. Se puede dar con el favor de Dios

JIG.- ¿Cuál es tu meta como ser humano, tus sueños?

MC.- Mira, ser alguien en la vida, en este momento lo soy, estoy sentado en esta silla y la estoy ocupando. Que sea recordado y dejar una marca en la historia. Tener mi familia, mis hijos, verlos crecer y que ellos me vean envejeciendo. Morir como una persona normal, como un ejemplo

JIG.- ¿Qué es para ti el amor?

MC.- Algo que todo el mundo tiene que tener, porque no nada más el amor viene en relaciones sino en las cosas que tú haces, y a lo que tú te dedicas.

JIG.- ¿Qué piensas del rechazo?

MC.- Mira, eso viene en los padres, como crían a sus hijos de verdad que sí. Gracias a Dios eso ha cambiado mucho. Ya no veo el mismo rechazo que cuando yo veía desde niño, que hay muchos discapacitados ahorita, niños que tienen menos rechazo que como yo tenía cuando era joven. Bueno, ya eso no se lo digo a los niños sino a los padres. O sea, tienen que aprender a cultivar en sus hijos que yo por ser discapacitado no fui menos que tu.

JIG.- ¿Antes de una competencia escuchas música? ¿Cual música te gusta?

MC.- Yo soy variado. Me gusta el “reguetón”, me gusta el vallenato, me gusta la salsa, el merengue.

JIG.- ¿Quien es tu deportista preferido?

MC.- Hay un español que es ciego y nada perfectamente. Ciego por completo y el no choca con nada. Y bueno Nick, no es deportista al 100% pero si, le gusta también el deporte.

JIG.- ¿Para finalizar, te doy 30 segundos si le quieres dar un mensaje a la gente inconforme en la vida, que se entrega, que se rinde antes de tiempo, que le dices en 30 segundos?

MC.- Marchar y no tratar con discapacidad. Querer es poder, si tú lo haces, te esfuerzas, lo logras. No te dejes intimidar por nadie, que hay muchas personas que dicen “no puedo”. Haz que en tu mente pueda, querer es poder, el que quiere puede. Que Dios los bendiga.

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