Toni Ponce: «Estoy en una de mis mejores versiones, en Tokio 2020 puedo liarla bien»

El nadador español ha firmado una gran temporada con tres medallas en el campeonato del mundo y proclamándose campeón de las Series Mundiales.

Jesús Ortiz / dxtadaptado.com

Pese a su explosión tardía, Toni Ponce sigue ofreciendo un gran rendimiento en la piscina con el paso de los años. Empezó en la natación con seis años por recomendación médica, pero lo dejó a los 14 tras una mala experiencia en una competición. Regresó después de ver por televisión los Juegos Paralímpicos de Londres 2012 y bajo el mando de Jaume Marcé se ha convertido en una de las referencias en España. En 2019 ha conquistado tres medallas en el campeonato del mundo y ha sido campeón de las Series Mundiales. En 2020 quiere subir al podio en Tokio.

Pregunta.- Una plata y dos bronces en el Mundial, varios récords nacionales y del mundo, ¿qué nota se pone este año?

Respuesta.- No creo en la excelencia, el 10 para mí no existe, pero mi temporada por resultados y experiencia tendría una buena nota, quizás un 8. Hay cosas por mejorar, no todo funcionó al 100% como lo teníamos planeado. El 2019 ha sido un año duro por el Mundial, pero estoy muy contento en líneas generales.

P.- Campeón de las Series Mundiales y mejor deportista paralímpico del mundo en junio, ¿qué han supuesto estos reconocimientos?

R.- Desbancar al gran Daniel Dias, que ahora también es rival directo en mi categoría, es un honor. El brasileño es uno de los referentes en la natación paralímpica y es señal de que estamos entre los mejores y de que las cosas están saliendo bien. Ganar las World Series y ser nombrado mejor deportista del mundo en junio demuestran que estoy haciendo un buen trabajo, estos reconocimientos me dan confianza para empezar ahora una nueva etapa en la que puedo dar mucha guerra.

P.- ¿Estamos ante su mejor versión en la piscina?

R.- Estoy en un gran momento, pero pienso que se puede ver aún una mejor versión. Los entrenamientos me están dando mucha confianza, seguridad y experiencia, estoy peleando en cada prueba por estar en el podio, pero aún no he llegado al techo en ese salto de calidad que he dado.

P.- ¿Qué cree que debe mejorar?

R.- Hay que pulir aspectos en mi principal prueba, el 100 braza. En 2016 me bajaron de categoría porque se produjo una degeneración más progresiva de mi discapacidad, paraparesia espástica bilateral, y hasta este año no me he enfrentado a los rivales más fuertes. Así que tengo que aprender a luchar mano a mano con aquellos ante quien no lo he hecho aún. Experiencia tengo, pero no la de medirme de tú a tú con los principales adversarios, saber cuándo tengo que atacar, donde debo apretar… Ahora tenemos un año por delante, con la ayuda de mi entrenador Jaume Marcé y del biomecánico del CAR de San Cugat, Andreu Roig, estamos mirando pruebas para rascar décimas y mejorar.

P.- ¿Cuánto trabajo hay detrás de los resultados?

R.- La gente solo ve la punta del iceberg, que es el éxito de un deportista, pero no ven todo lo que hay debajo, lo realmente difícil para llegar arriba. Me levanto cada día a las 6.30 de la mañana, viajo en coche hasta Barcelona para entrenar, luego regreso a Vilafranca del Penedés para trabajar en mi consulta como fisioterapeuta. Cuido muchos detalles, como la dieta. Por ejemplo, ahora en Navidad no puedo excederme nada, ni siquiera puedo tomarme una copa de vino con mi mujer. Es el estilo de vida que elegimos los deportistas de élite, si no tienes perseverancia ni pasas por este tubo, es muy complicado alcanzar los éxitos.

P.- ¿Qué hace fuera de la piscina para mejorar su rendimiento en ella?

R.- Soy de los deportistas a los que les gusta controlar todo lo que está al alcance. Entrenar bien desde el primer día de pretemporada, doy el 100% cada día, tengo una vida saludable, descanso mucho, soy estricto con los horarios y a las 22.30 ya estoy metido en la cama para dormir. Me gusta analizar a mis rivales, si quiero ganarles tengo que conocer cómo nadan. A veces soy demasiado exigente conmigo mismo, mi mujer me dice que soy un poco tiquismiquis (risas).

Toni Ponce. Fuente: CPE

P.- Y todo bajo la supervisión de Jaume Marcé. ¿Es un pilar en su carrera?

R.- Sin duda, es mi referente, le tengo plena confianza, lo que me diga él lo voy a hacer, no dudo nunca de sus planes. Es exigente y a mí me gusta que me aprieten, si me va mal en un entrenamiento soy el primero que quiero que me peguen una voz para espabilar porque si no, es un día perdido. Y fuera de la piscina es muy social, somos amigos, ya son seis años y medio juntos y nos llevamos muy bien.

P.- ¿En qué pruebas competirás en 2020?

R.- Tenemos aún que sentarnos para valorarlo, pero queremos ir a varias pruebas internacionales, como las Series Mundiales de Lignano (Italia) donde veremos a mi rival directo en el 200 libre -el italiano Francesco Bocciardo-, las de Berlín porque habrá muchos rivales directos, campeonatos de España y de Cataluña, así como el Europeo en Funchal, que será abierto y vendrán nadadores de todo el mundo.

P.- Ocho meses quedan para Tokio, ¿piensa ya en los Juegos Paralímpicos?

R.- Sí, tengo muchas ganas de que lleguen y sueño con una medalla. Si todo va bien, en Tokio 2020 puedo liarla bien, estoy en una de mis mejores versiones y a un nivel alto internacionalmente, no acostumbro a fallar, siempre estoy luchando por el podio. Parto de dos diplomas tras ser séptimo en Río de Janeiro 2016, así que no me voy a poner ninguna presión, a nivel competitivo estoy más fuerte y lucharé al 100% por las medallas, es lo único que me falta en mi carrera.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here