La ‘ParaTriArmada’ volvió a firmar un año para el recuerdo. Fiel a su tradición, el equipo nacional no falló en las grandes citas internacionales y cerró la temporada con una treintena de medallas, confirmando que el triatlón paralímpico español es una potencia consolidada a nivel mundial. Brazadas, pedaleos y zancadas cargadas de talento, resiliencia y ambición marcaron un curso inolvidable.
La cita más importante del calendario llegó en octubre, en Wollongong (Australia), sede del Campeonato del Mundo, donde el océano Pacífico fue testigo de nuevas gestas. Allí, Susana Rodríguez volvió a ejercer su dominio absoluto en la categoría PTVI (deportistas con discapacidad visual). Junto a su guía Sara Pérez, la gallega se proclamó campeona del mundo por séptima vez, reafirmando una hegemonía histórica.
Un éxito de enorme valor si se tiene en cuenta que, apenas unos meses antes, en mayo, la viguesa había sufrido una arritmia que obligó a someterla a una ablación cardíaca. Lejos de frenar su progresión, el contratiempo se transformó en motivación para regresar aún más fuerte.
El Mundial también dejó dos bronces de enorme mérito. Dani Molina, campeón paralímpico en París 2024, subió al podio en PTS3 (discapacidades físicas significativas) tras una temporada marcada por la adversidad. Una dura caída en marzo le provocó una lesión en el hombro izquierdo que le mantuvo tres meses sin correr y nadando con un solo brazo. En PTS4 (discapacidades físicas moderadas), el balear Nil Riudavets volvió a demostrar su regularidad y competitividad al colgarse otra medalla de bronce.

Un repóker en Europeo de Besançon
Otro de los grandes escenarios del año fue el Campeonato de Europa, celebrado en junio en Besançon (Francia), donde España firmó un repóker de medallas. Susana Rodríguez sumó su sexto título europeo, mientras que Héctor Catalá se proclamó campeón continental en PTVI, acompañado por su guía Diego Méntrida.
El oro también fue para la madrileña Eva Moral, asistida por su handler Ángel Salamanca, en la categoría PTWC (deportistas en silla de ruedas y handbike). Fue su quinta corona europea, consolidando una trayectoria brillante. Al igual que en el Mundial, los bronces europeos fueron para Dani Molina (PTS3) y Nil Riudavets (PTS4), reflejo de una regularidad sobresaliente.
Protagonismo de las promesas
La temporada arrancó en marzo en la Copa del Mundo de Abu Dhabi, donde Andrea Miguélez se colgó el oro en PTS5 (discapacidad física más leve), erigiéndose como referente del grupo de Promesas Paralímpicas CaixaBank. Este bloque joven también dejó su sello con tres medallas más: Bartomeu Caldentey, plata en PTS4; Diego Molina, plata en PTVI, con Diego Méntrida como guía; y Sergio Molina, bronce en PTVI, junto a su guía Javier Doblas.
En las Series Mundiales de Devonport (Australia), también en marzo, Susana Rodríguez y Sara Pérez volvieron a subir a lo más alto del podio. Repitieron oro en junio en Taranto (Italia), donde España firmó otra destacada actuación: Nil Riudavets, bronce; Andrea Miguélez, plata; y Eva Moral, plata.

Copas del Mundo: medalla en cada parada
El circuito de Copas del Mundo fue terreno fértil para los triatletas españoles. En Samarkand (Uzbekistán), Samuel Rodríguez logró el bronce en PTS4. En Tata (Hungría), llegaron dos platas con Álex Sánchez Palomero, en PTS4, y Javi Vergara, en PTS2 (discapacidades físicas severas que compiten de pie). Además, María Fuertes, una promesa que ya es realidad, debutó internacionalmente con un bronce en PTS5.
La triatleta turolense brilló con luz propia en Alhandra (Portugal) en septiembre, donde se proclamó campeona. En esa prueba también destacaron Lionel Morales, Dani Molina y Nil Riudavets, todos con medallas de oro, mientras que Rakel Mateo logró la plata en PTS2.
Fuertes cerró su primera temporada en la élite con otro bronce en Alanya (Turquía). Su historia es un ejemplo de superación: en 2021 fue atropellada y arrastra secuelas como hipertonía y espasticidad en el sóleo y gastrocnemio de la pierna izquierda, además de poca fuerza en el brazo izquierdo.
La última Copa del Mundo con presencia española se disputó en noviembre en San Pedro de la Paz (Chile). Allí, la ‘ParaTriArmada’ volvió a subir al podio: Abel Torreblanca, oro en PTVI; Kevin Méndez, bronce en PTVI; Claudia Tubío, plata en PTS4 y Damián Sánchez, bronce en PTS5. Un cierre perfecto para un año que confirma que el triatlón paralímpico español vive una de las etapas más brillantes de su historia.











