La estación de Tofane, en el corazón de los Dolomitas, ya ha sentido la velocidad de Audrey Pascual. Y también su ambición. La esquiadora madrileña, de 21 años, ha dejado magníficas sensaciones en los entrenamientos del descenso de los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026.
En una pista considerada de las más rápidas del circuito, la española se ha mostrado sólida, valiente y competitiva, justo lo necesario para afrontar este sábado su primera gran batalla. El descenso siempre ha sido la prueba más vertiginosa del esquí alpino. Un desafío que mezcla técnica, instinto y un punto inevitable de audacia.
Para Audrey, además, tiene un ingrediente añadido: hasta esta temporada nunca había competido en esta disciplina. Lejos de intimidarse, convirtió el descubrimiento en oportunidad. Su temporada en la Copa del Mundo lo confirmó con números espectaculares: cuatro oros y una plata. Ahora quiere más.
La más rápida en el segundo entreno
En Tofane, donde compite en la categoría LW12-2 -destinada a deportistas que esquían sentadas-, la madrileña ha dejado claro desde el primer día que llega preparada. En el primer entrenamiento marcó el tercer mejor tiempo con 1:33.48, solo por detrás de la alemana Anna-Lena Forster, favorita al oro, y de la neerlandesa Barbara Van Bergen. Una carta de presentación más que notable en una pista que nunca había recorrido.
Pero lo mejor estaba por llegar. En la segunda sesión de entrenamiento, Audrey soltó los frenos. Bajó con fluidez, agresividad y confianza, mejorando su registro en casi cinco segundos hasta parar el cronómetro en 1:28.92. El mejor tiempo de todas las competidoras. Una señal clara de que la española está lista.
Con el tercer entrenamiento finalmente cancelado para preservar el estado de la nieve, el trabajo ya está hecho. Ahora llega la parte silenciosa: descansar, analizar cada curva y preparar mentalmente el momento decisivo. Porque este sábado, a partir de las 9.30 de la mañana, ya no habrá pruebas. Será la hora de la verdad.
La abanderada española en estos Juegos se lanzará montaña abajo con un objetivo muy claro: su primera medalla paralímpica. Y el descenso puede ser solo el comienzo, ya que después llegarán otras oportunidades en supergigante, combinada, gigante y slalom.
La aventura paralímpica española también arrancará con otros dos protagonistas. El bilbaíno Higinio Rivero debutará en el sprint de biatlón en categoría sentado, mientras que el toledano Emilio Redondo disputará la clasificatoria de snowboard cross.
