La sorpresa llegó cuando parecía que todo estaba decidido. Con el equipo cerrado para los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, tres nombres irrumpieron en la lista definitiva para ensanchar el horizonte del deporte español: Iraide Rodríguez y la pareja formada por Alejandra Requesens y su guía, Vic Ibáñez. Tres incorporaciones que no solo amplían la delegación hasta los ocho deportistas, sino que además dibujan un hito. Por primera vez habrá más mujeres que hombres en una cita invernal.
La madrileña Iraide Rodríguez, de apenas 17 años, representa la frescura y la determinación. Un infarto medular sufrido al poco de nacer le provocó una paraplejia y compite en categoría sentada (LW10-2). Pero su historia no es la de una limitación, sino la de una vocación precoz. El deporte fue primero rehabilitación y pronto se convirtió en pasión: natación, atletismo, tenis, triatlón, ciclismo… y, desde los tres años, el esquí alpino.
Su estreno internacional tuvo que esperar hasta los 16, edad mínima exigida, y no pudo ser más prometedor: subcampeona en una prueba FIS en Resterhöhe (Austria). Desde entonces acumula siete podios internacionales. Concentrada en La Molina mientras termina el Bachillerato Internacional a distancia, sueña con estudiar Medicina sin dejar de mirar a la montaña. Su nombre llega a Milán-Cortina avalado por una invitación nominal de la Comisión Bipartita formada por el Comité Paralímpico Internacional y la Federación Internacional de Esquí y Snowboard.
Sincronización sobre la nieve
Si Iraide encarna la juventud, Alejandra Requesens y Vic Ibáñez simbolizan la sincronía. Madrileñas de 23 y 26 años, respectivamente, competirán en la clase AS3, convirtiéndose la primera en la única representante española con discapacidad visual en estos Juegos.
En el esquí alpino para deportistas ciegos, la confianza entre atleta y guía es absoluta. Cada giro, cada trazo en el slalom y el gigante, depende de una comunicación milimétrica. Se iniciaron en la competición internacional hace apenas dos temporadas, pero su progresión ha sido firme, con varios podios continentales que anticipan ambición. Su invitación nominal confirma que el crecimiento deportivo ha sido tan sólido como su conexión en pista.
Con estas tres incorporaciones, España competirá en cuatro de las seis disciplinas del programa paralímpico. En esquí alpino estarán Audrey Pascual, María Martín-Granizo, Javier Marcos, Iraide Rodríguez y la pareja Requesens-Ibáñez; en snowboard participará Emilio Redondo; y en esquí de fondo y biatlón lo hará Higinio Rivero. Ocho debutantes que viajan a Italia con el vértigo de lo nuevo y la ilusión intacta.
La delegación española contará con el apoyo de 16 profesionales entre entrenadores, servicios médicos y personal técnico, distribuidos entre Cortina d’Ampezzo y Tesero. La ceremonia inaugural se celebrará el 6 de marzo en la Arena de Verona, y la clausura, el día 15, en el Estadio Olímpico de Cortina d’Ampezzo.
