La localidad inglesa de Stoke Mandeville, cuna espiritual del movimiento paralímpico, acogió la ceremonia que marca el inicio simbólico del viaje hacia los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026. La llama, nacida en suelo británico, recorrerá kilómetros y fronteras hasta culminar el próximo 6 de marzo en la ceremonia inaugural.
Ante 200 invitados, la esquiadora alpina Millie Knight, tres veces paralímpica y cuatro veces medallista, y el jugador italiano de hockey sobre hielo Andrea Macri, cuatro veces paralímpico, fueron los encargados de dar vida a la llama. El gesto fue sencillo; el significado, inmenso.
La ceremonia fue conducida por Sarah Storey, la deportista paralímpica más laureada de Gran Bretaña y rostro de Channel 4 para Milán-Cortina 2026. Entre los presentes se encontraban Andrew Parsons, presidente del Comité Paralímpico Internacional; Dan Brooke, presidente del Comité Paralímpico Británico; y la condesa Elizabeth Howe, Lord Teniente de Buckinghamshire.
Stoke Mandeville, donde todo comenzó
Para entender la dimensión del momento hay que retroceder más de ocho décadas. En 1944, el neurólogo Ludwig Guttmann fundó en el hospital de Stoke Mandeville, un centro para lesionados medulares de la Segunda Guerra Mundial. Su convicción era revolucionaria: el deporte podía ser medicina, rehabilitación y futuro.
Cuatro años después, coincidiendo con los Juegos Olímpicos de Londres 1948, 16 veteranos de guerra compitieron en un pequeño evento en la parte trasera del hospital. Aquellos Juegos de Stoke Mandeville fueron la semilla de los primeros Juegos Paralímpicos oficiales, celebrados en Roma 1960. De aquel grupo reducido a los cientos de deportistas actuales, el crecimiento ha sido exponencial. Hoy, el movimiento paralímpico constituye el tercer evento deportivo más grande del mundo.
“Stoke Mandeville es tierra sagrada. Fue aquí donde Ludwig Guttmann plantó las semillas de un movimiento global que comenzó con solo 16 veteranos heridos de la Segunda Guerra Mundial”, ha apuntado Parsons. «Desde aquellos inicios hasta los primeros Juegos Paralímpicos en Roma 1960, el movimiento ha crecido más allá de todo lo imaginado. Mientras la llama regresa a Italia y los Juegos Paralímpicos de Invierno vuelven al país después de 20 años, Milán-Cortina 2026 supone una poderosa celebración de cuánto hemos avanzado», ha añadido.
Un viaje hacia Italia
Tras el encendido, la llama emprendió viaje hacia el aeropuerto londinense de Heathrow para volar rumbo a Italia en un vuelo especial de ITA Airways. La primera gran parada será en Turín, donde se celebrará un Festival de la Llama con motivo del 20º aniversario de los Juegos Paralímpicos de Invierno de 2006.
El fuego continuará su periplo por Milán, Bolzano, Trento y Trieste. También habrá Visitas de la Llama en Roma, Bari, Nápoles y Bolonia. El 3 de marzo, las cinco llamas convergerán en Cortina d’Ampezzo, en una ceremonia de unión que dará vida a un único fuego paralímpico. Después pasará por Venecia y Padua antes de culminar su trayecto en la Arena de Verona, primer sitio Patrimonio de la Humanidad por la Unesco que acogerá una ceremonia inaugural paralímpica.
Los Juegos de Milán-Cortina 2026
Los Juegos Paralímpicos de Invierno se celebrarán del 6 al 15 de marzo y reunirán a cerca de 665 deportistas de unos 50 países, que competirán en 79 pruebas con medalla. El programa incluye biatlón, esquí alpino, esquí de fondo, snowboard, curling en silla de ruedas y hockey sobre hielo.
España acudirá con ocho deportistas -cinco mujeres y tres hombres-, acompañados por un equipo técnico y médico de 16 personas repartidas entre las Villas Paralímpicas de Cortina d’Ampezzo y Tesero.
