La temporada aún no ha echado a rodar, pero el triatlón paralímpico español ya ha comenzado a escribir su primer capítulo de 2026. Lo hace lejos del ruido de la competición, en el silencio exigente del trabajo diario, durante una intensa concentración en el Centro de Alto Rendimiento de Murcia. Diez días de pruebas, entrenamientos y convivencia que marcan el punto de partida de un año con grandes citas señaladas en rojo: el Campeonato de Europa en Tarragona y, sobre todo, el Mundial de Pontevedra.
Hasta marzo no llegará el pistoletazo de salida competitivo, pero ya adelanta el trabajo fino. Los deportistas han combinado sesiones de entrenamiento colectivo con una batería de test de rendimiento desarrollados junto al grupo de Human Performance & Sports Science de la Universidad de Murcia, liderado por Jesús García Pallarés. Un trabajo científico y meticuloso para establecer referencias físicas desde el inicio del curso y, al mismo tiempo, reforzar la cohesión de uno de los equipos más sólidos del panorama internacional.
No es casualidad. La ‘ParaTriArmada’ viene de firmar un 2025 brillante, con una treintena de medallas en grandes campeonatos y una regularidad que la mantiene año tras año en la élite mundial. El reto ahora es sostener o incluso elevar ese nivel en un año previo al inicio del proceso clasificatorio hacia los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028.
La concentración murciana contó con ausencias de peso. No estuvieron la gallega Susana Rodríguez, siete veces campeona del mundo y oro paralímpico en Tokio 2020 y París 2024, ni su guía Sara Pérez. Tampoco la madrileña Andrea Miguélez, que continúa recuperándose tras ser operada del cerebro el pasado mes de diciembre, sin plazos aún para su regreso.

El Mundial y el Europeo, grandes objetivos
Sí estuvo uno de los grandes referentes del equipo: Dani Molina. El campeón paralímpico en París 2024, en la categoría PTS3 (discapacidades físicas significativas), afronta el nuevo año con renovada ilusión. A sus 51 años, el alcarreño quiere dejar atrás un 2025 marcado por las lesiones, que no le impidieron, pese a todo, colgarse un bronce mundial.
“Estamos haciendo test de natación, bici y carrera, tratando de sacar las máximas horas de entrenamiento para enfocar bien la temporada. He cambiado la prótesis de correr y parece que me ha dado un punto más. Me estoy viendo bien en las tres disciplinas, sacando buenos números. Quiero disfrutar este año. Después de lo conseguido en París, todo lo que venga será bienvenido”, ha explicado.
Otro de los pilares del equipo es Nil Riudavets. El balear, bronce paralímpico y mundial en la categoría PTS4 (discapacidades físicas moderadas), continúa su progresión constante y apunta alto en un calendario que tendrá un sabor especial. “Llego con muchas ganas. Estamos recogiendo datos de los test y afinando detalles. Quiero competir en el Europeo en casa, hacer un par de Series Mundiales y, sobre todo, llegar muy bien al Mundial de Pontevedra, que es la fecha que tengo más marcada”, ha reconocido.
También atraviesa un momento dulce Héctor Catalá, campeón continental en 2025 en la categoría PTVI (ciegos o con discapacidad visual), junto a su guía Diego Méntrida. Tras un periodo complicado, vuelve a disfrutar del día a día en su deporte. “Pasar unos días con los compañeros se agradece mucho. Este año el gran objetivo es el Mundial y estar bien posicionados en el ranking de cara al proceso clasificatorio para Los Ángeles 2028”, ha señalado.

Irrupción de promesas
Entre las nuevas caras que empujan con fuerza destaca María Fuertes, una de las irrupciones más prometedoras del último año. En su primera temporada internacional, en PTS5 (deportistas con discapacidad física leve), logró tres medallas en Copas del Mundo y ahora quiere más. “Me gustaría seguir subiendo en el ranking para poder ir al Europeo. Ojalá también al Mundial, es una ilusión enorme. Empiezo la temporada con muchas ganas de seguir creciendo, sin dejar de competir en la Liga Nacional con mi equipo, La 208 de Elche”, ha comentado.
La concentración en Murcia reunió además a nombres consolidados como Rakel Mateo y Lionel Morales (PTS2), Eva Moral y José Cristóbal Ramos (PTWC), Diego Lardón (PTS3) o Álex Sánchez Palomero (PTS4). Junto a ellos, las jóvenes promesas Samuel Rodríguez y Bartomeu Caldentey, así como los tándems Diego Molina-Alfonso Izquierdo, Sergio Molina-Javier Doblas y Abel Torreblanca-Ander Noain.
