La selección española de ciclismo paralímpico volvió a exhibir músculo, constancia y talento a lo largo de una temporada 2025 marcada por los podios en cada gran cita internacional. Con regularidad, España confirmó por qué es una de las potencias del panorama mundial, cerrando un curso sobresaliente que dejó medallas, regresos y actuaciones memorables.
La temporada comenzó sobre el asfalto flamenco de Ostende (Bélgica), donde España inauguró su cosecha con siete medallas. Entre los nombres propios brilló Manuela Vos, imperial en handbike H1, con dos oros que marcaron el tono del año.
En la contrarreloj, Eduardo Santas firmó otra presea dorada, mientras que Sergio Garrote, uno de los grandes de la handbike H2, arrancó con dos platas. El balear Joan Reinoso regresó al podio con un bronce en triciclo T2, y el tándem Imanol Arriortua-Fran Rus sumó una valiosa plata.
La segunda prueba de la Copa del Mundo llevó al equipo a Maniago (Italia), territorio clásico del ciclismo paralímpico. Allí repitieron protagonismo Garrote y Vos, dominando tanto la contrarreloj como la prueba en línea. Santas añadió un bronce, mismo metal que obtuvo el Team Relay integrado por Garrote, Héctor Esturillo y David Mouriz.

Siete medallas en el Mundial de carretera
El Mundial de carretera celebrado en Ronse (Bélgica) engalanó el final del verano con una actuación redonda: siete medallas -tres oros y cuatro platas-. Uno de los protagonistas fue Ricardo Ten, que volvía tras una temporada marcada por lesiones en la clavícula y paso por quirófano. Su retorno no pudo ser más rotundo: oro en la contrarreloj C1 y plata en la ruta, donde una desafortunada salida de cadena en la última curva le arrebató el título.
También escribió historia la hispano-neerlandesa Manuela Vos, que conquistó el maillot arcoíris en la ruta H1, el único que aún no lucía en sus vitrinas tras quedarse a las puertas en Zúrich el año anterior. Redondeó un campeonato perfecto al ganar también el oro en la contrarreloj.
Sergio Garrote amplió su buena racha -en el podio mundialista desde 2017- con dos platas. Y el tándem Joan Sansó-Eloy Teruel sufrió hasta el último metro para colgarse una merecida plata en ruta.

Nueve medallas en el velódromo
El colofón de la temporada llegó en octubre con el Mundial de ciclismo en pista, disputado en el velódromo de Río de Janeiro, donde España volvió a emerger como una superpotencia con nueve medallas -cuatro oros, una plata y cuatro bronces-.
La figura central fue Ricardo Ten, absolutamente estelar. Sumó cuatro preseas: tres oros en el kilómetro contrarreloj, el scratch y la eliminación. Y un plata en velocidad. Con estas victorias alcanzó la impresionante cifra de 20 maillots arcoíris.
También retumbó en el óvalo carioca la actuación de Alfonso Cabello, leyenda del kilómetro C5. A sus 32 años, sin estridencias ni pronósticos, volvió a lo más alto con una actuación feroz y estratégica, conquistando su séptimo título mundial, el primero desde 2020.
El cordobés añadió un bronce en velocidad C5 y otro en la velocidad por equipos, junto a Pablo Jaramillo, la debutante Isabel Yinghua Hernández y Eduardo Santas. Este último también subió al podio en scratch y eliminación, ambos bronces, completando una temporada sobresaliente.







