Sonia Rivero, una plata europea disparando con el oído

La tiradora malagueña conquista en Hamar (Noruega) una medalla en carabina de aire diez metros en categoría para personas con discapacidad visual.

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No ve la carabina de aire que apoya sobre su cara y que supone una extensión de su brazo, pero a través del oído apunta con precisión para clavar cada balín en una diana situada a diez metros de distancia. Así ha conquistado Sonia Rivero una medalla de plata en el Europeo de tiro olímpico en la categoría de pie para personas con discapacidad visual, que se disputa en el estadio Vikingsport de Hamar (Noruega).

La malagueña, albina de nacimiento, es una de las referentes en España en esta modalidad y lo ha demostrado en la primera competición de nivel de esta temporada, subiendo al segundo cajón del podio continental. Arrancó la prueba siendo segunda en la ronda clasificatoria con 551 puntos. Unas horas después y, guiada por Antonio Cobo, comenzó dominando la final, tirando con mucha confianza y acierto, pero en el último tramo de la prueba se vio superada por la polaca Barbara Moskal, que se llevó el oro con 211.9 puntos.

La deportista española logró la presea de plata con 201.2 puntos, mientras que el bronce fue para la también polaca Katarzuna Orzechowska (171.9). El vasco Ager Solabarrieta, que en la clasificación batió el récord del mundo (561.3 puntos), terminó en cuarta posición con 154.1 puntos. Rivero suma así su tercera medalla en un campeonato de Europa, 19 años después de la última que consiguió. Ganó el oro en las ediciones de Francia 2002 y Austria 2003.

El idilio de la andaluza con la carabina empezó en 2001 durante un taller en la galería de tiro de la delegación de la ONCE en Málaga. “Fui junto a mi marido para ver en qué consistía, por curiosidad. No había cogido en mi vida ni siquiera una pistola de juguete, pero me encantó la sensación de tener un arma en mis manos y disparar, me enganchó”, ha asegurado. Estuvo hasta 2004 compitiendo, cuando tuvo que dejarlo tras ser madre por segunda vez.

Después de un parón de casi 15 años volvió a desenfundar la carabina. “Con los niños ya criados decidí retomarlo, necesitaba disfrutar otra vez del deporte que más me apasiona, lo echaba en falta. En 2019 gané un bronce en el Torneo Internacional de Hannover y cada temporada me he ido encontrando mejor, pero esta plata no me la esperaba, estoy en una nube, necesitaré unos días para digerirlo”, ha confesado.

“Ganar esta medalla supone demostrarme a mí misma que puedo alcanzar cualquier reto. Venía con mucha ilusión y para comprobar cuál era mi nivel en un campeonato exigente ante grandes rivales, pero sin perspectiva de lograr un podio. La presión me ha podido un poco en la final, iba primera, pero el corazón se puso a galopar y ya no me escuchaba -ríe-. Estoy muy feliz, todavía no me lo creo”, ha añadido.

Las personas ciegas utilizan una carabina de aire comprimido equipada con una mira telescópica especial, que capta el reflejo de la luz desde la diana y la transforma en sonido de intensidad mayor o menor y ellos la escuchan a través de unos auriculares. El sueño de la malagueña es poder competir en unos Juegos Paralímpicos. “Nuestra modalidad no ha entrado en el programa de París 2024, aunque algunas voces dicen que todavía no está descartado, podrían incluirlo como invitación. Ojalá algún día amplíen la lista de categorías con la nuestra. Los ciegos sabemos pegar tiros con el oído”, ha apostillado.

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